Slim en ‘EL PAIS’


Por Samuel García, publicado en 24 Horas

¿Hasta dónde quiere llegar el empresario Carlos Slim en su inversión en el Grupo Prisa, el conglomerado empresarial que edita el diario El País, el más prestigiado en español?

Esa pregunta ha dado vueltas a ambos lados del Atlántico en los últimos días a raíz de que Slim completó una adquisición de 3.23% de las acciones del grupo español más como un gesto de buena voluntad hacia sus amigos Felipe González, la familia Polanco y Juan Luis Cebrián quien, por cierto, le visitó hace pocos días en México.

El gesto de interés del magnate era importante para los socios españoles en momentos en que se renegocian mayores plazos para los vencimientos de la deuda bancaria de más de 4,500 millones de dólares, no exenta de dificultades por los malos resultados operativos recientes y porque las desinversiones emprendidas no han sido suficientes para paliar sus problemas de iliquidez. No por nada la acción de Prisa se cotizaba ayer a 0.8 euros rozando su mínimo histórico.

Estas condiciones críticas para el otrora imperio mediático español propiedad aún de la familia Polanco –pero a un tris de que el fondo estadounidense Liberty asuma su destino- ahora impone que un apellido de la talla de Slim les extienda su brazo.

La decisión del multimillonario mexicano aún está en el aire. ¿Acaso la pequeña inversión de Slim es el primer paso de otros más en los próximos días, o será solo un gesto ante la complicada situación financiera y política de Prisa ahora con Rajoy a la cabeza del gobierno español?

El Grupo Prisa es un conglomerado de medios y de empresas editoriales en España y América Latina que en las condiciones actuales puede ser atractiva para un cazador de oportunidades con el olfato de Slim, por lo que todo se reduciría a que las condiciones de la negociación le convenzan; aunque para ello ya no queda mucho tiempo.

Por cierto, ironías de la vida; nos preguntamos si los accionistas de Prisa se plantearon alguna vez defender la ‘españolidad’ del principal grupo mediático español, como lo hicieron ferozmente con Repsol frente a Pemex.

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