Caso Aristegui apunta a la SCJN (Eje Central)


Caso Aristegui apunta a la SCJN

La periodista “excedió su libertad de expresión” en prólogo del libro La Casa Blanca y causó daño a Joaquín Vargas, resuelve juez

Eje Central | Jueves 10 de noviembre, 2016

La periodista Carmen Aristegui apelará el fallo que un juez del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México emitió en su contra al concluir que causó daño moral al presidente del grupo de comunicación MVS, Joaquín Vargas Guajardo, en el prólogo de un libro sobre el escándalo de la llamada “Casa Blanca“.

Por tratarse de un caso que podría catalogarse como trascendente y al existir pocos criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre daño moral, tras la apelación del fallo, el expediente  llegaría al máximo tribunal del país.

De acuerdo con la sentencia en primera instancia, Aristegui “excedió su libertad de expresión y de información causando un daño a los derechos de personalidad, honor y prestigio de Joaquín Vargas Guajardo.”

El empresario en telecomunicaciones y propietario de MVS Radio lanzó la página http://www.demandaalhonor.com, en la que colocó 41 páginas que integran la sentencia contra la periodista y en la cual exhorta a difundir un extracto de “la declaración de violación” por “excederse en su libertad de expresión” en el prólogo escrito exprofeso para el libro La Casa Blanca de Peña Nieto. La Historia que Cimbró un Gobierno.

La sentencia con folio 455/2016 del juez quincuagésimo séptimo de lo Civil, Odilón Centeno Rendón, no es definitiva.

De acuerdo al documento, Vargas Guajardo “pretende básicamente, se declare la violación al derecho de la vida privada y honor” por parte de María del Carmen Aristegui Flores y Penguin Random House Grupo Editorial SA de CV tras ser imputado en dicho escrito que trascendió a nivel internacional en “La Declaración de Medellín” y que fue presentado ante los miembros de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) en Washington, Estados Unidos.

Justamente ante este organismo internacional, la periodista presentó una demanda contra el Estado mexicano por “obstrucción a la justicia tras su despido de MVS Radio en marzo del año pasado.

Al exhibir sus pruebas por daño moral, Vargas Guajardo mostró un extracto del prólogo que consta de 43 páginas y en el que se lee: “Personalmente lamento el derrumbe moral de Joaquín Vargas y el de sus hermanos, a quienes estimé mucho y sinceramente. Lamento también la carga moral que han transferido al resto de la familia Vargas. Son personas a las que conozco y aprecio desde hace muchos años. Por su perfil e historias propias, pienso que quienes no participaron en las acciones de censura y aniquilamiento no pudieron haber visto con buenos ojos lo que de tan mala manera hicieron a nombre de sus empresas contra los periodistas”.

Otro párrafo que el empresario destaca como “un agravio a su honor”, refiere lo siguiente: “¿Dónde quedaron aquellos Joaquín y Ernesto Vargas de 2012 que enfrentaron a la presidencia, denunciando presiones que confundían berrinches presidenciales con políticas en telecomunicaciones? ¿Qué fue de Joaquín, Ernesto y Alejandro Vargas en 2015, ahora con un gobierno del PRI? Haciendo a un lado biografía, prestigio y compromisos, aceptaron el papel de instrumento para asestar la puñalada con cobardía”.

La parte demandante también solicita que adicional al prólogo de Aristegui, en las siguientes ediciones del libro se coloque el extracto de la sentencia, que la periodista publique la resolución en dos periódicos de mayor circulación de la Ciudad de México, y al “pago de gastos y costas”.

Vargas Guajardo aseguró en su demanda que en el prólogo de La Casa Blanca de Peña Nieto, escrito por Daniel Lizarraga, Irving Huerta, Rafael Cabrera y Sebastián Barragán, la periodista “realizó aseveraciones en forma ofensiva y mentirosa hacia su persona y familia”.

Este litigio se adiciona a otra demanda emprendida por MVS Radio contra Aristegui, luego de acusarla de utilizar el nombre de la empresa en la iniciativa Mexicoleaks, el año pasado, por lo que rompió su contrato en marzo de 2015.

La periodista ya anunció que apelará la resolución del juez, mientras que la editorial no ha expresado las acciones legales a seguir.

 

2 thoughts on “Caso Aristegui apunta a la SCJN (Eje Central)

  1. Cuando leí este artículo no pude evitar sentirme triste, el pensar que en pleno siglo XXI aún la censura se manifiesta en todas sus formas me causa muchísimo conflicto. En él se cuenta el extenuante proceso porque el que ha tenido que pasar Carmen Aristegui, se dice que en el prólogo que escribió para el libro en el que desenmascara a la familia presidencial por la multimillonaria casa que poseen, es ofensivo e invasivo con el presidente del grupo de comunicación MVS, Joaquín Vargas Guajardo, según la fuente la periodista en varios fragmentos del prólogo menciona que Vargas ha sido miembro de actos que, claramente, abogan a que se sigan censurando a los medios actuales de comunicación.

    Supongo que esta acusación surge a raíz de la censura de la que Aristegui se vio víctima en el año 2012 cuando hizo el, tal vez desafortunado, comentario de que el presidente en turno, Felipe Calderón Hinojosa, tenia fuertes problemas con el alcohol. Esto además de traerle un linchamiento mediático y una evidente polarización en las redes por la gente que la apoyaba y los que la destruyen, nos regaló un caso de censura moderno. Resulta que esta declaración llegó a oídos del presidente, obviamente se molestó, ya que a pesar de que su secreto de alcoholismo ya no era un secreto, le gustaba guardar las apariencias, al fin y al cabo aún faltaban unos meses para que saliera del cargo.

    Esta declaración provocó que se suspendiera su programa de radio a pesar de que varios compañeros locutores, como Toño Esquinca, se solidarizaron con ella, el apoyo no fue necesario y muchos menos escuchado. Aristegui supo jugar sus cartas y logró darle una muy mala imagen a la empresa MVS, cuatro años después, la periodista vuelve a verse involucrada en un caso de censura.

    Es claro que realizar un artículo en donde se habla mal del presidente y peor aún publicarlo en una de las revistas de índole política más influyentes del país, tenía que traer una consecuencia. En un principio, el artículo causó mucha relevancia y tomó popularidad, las redes sociales se desbordaron de juicios en los que se acusaba a la máxima autoridad como corrupto y traidor a la patria, se propuso destituir al presidente y los analistas no pararon hasta dañar permanentemente la imagen de Enrique Peña Nieto. Sin embargo hoy, 2 años después, tenemos al mismo presidente y la periodista que desenmascaró la verdad, está a un paso de ir a juicio por “exceder su libertad de opinión”.

    Debo decir que nada de esto me sorprende, digo, tenemos al ex gobernador de veracruz y ahora prófugo, Javier Duarte, quien tuvo las cifras más altas en años respecto a periodistas asesinado y/o desaparecidos. No se puede esperar mucho de una sociedad en la que a los medios no se les toma en cuenta, o tal vez si, pero cuando estos comienzan a ser desprestigiados nadie mete las manos. Ni siquiera las agencias de derechos humanos, quien se suponen deberían defendernos.

    Me pregunto; ¿es pertinente hablar de censura en un país en donde un periodista desaparece cada dos días? ¿en donde la gente lee noticias indignantes y no hace nada al respecto? ¿en donde va a juicio una periodista y no un funcionario que se roba millones de pesos?

    Me duele y me indigna que sucedan este tipo de casos, se supone que los periodistas están para decirnos la verdad y abrirnos los ojos ante una realidad que muchos de nosotros no somos capaces de ver ¿de qué sirve hacerlo si van a callar sus voces? Hay que saber diferenciar quien pretende construir un país mejor y quien quiere absorber todo el dinero que el país produce, o en este caso, quien quiere censurar a alguien porque dijo la verdad.

    Termino este comentario esperando dos cosas: 1. que el caso de Carmen Aristegui se resuelva pronto y que no la lleven a la cárcel por “exceder su libertad de expresión” y 2. que la sociedad mexicana ponga atención en lo que está pasando a los medios, que estos no solo quieren quejarse de todo, sino que están mostrándonos la verdad para que hagamos algo al respecto.

    Por último pienso que este caso sirve para que comencemos a pensar más como sociedad y menos como individuos, que dejemos de conformarnos con los actos de corrupción de los que somos siempre víctimas, que propongamos en lugar de quejarnos, que alcemos la voz cuando algo no nos parezca justo y alcemos las manos cuando pretenden callar nuestras voces.

  2. Una vez más se entrevé el nivel de impunidad e injusticia con la que el país se desenvuelve. La periodista Carmen Aristegui, con su larga trayectoria como profesional de la comunicación, se ha visto envuelta en una disputa legal que agravia la libertad, no de expresión sino de pensamiento.
    Hay que recordar que a partir de la publicación del libro: La Casa Blanca de Peña Nieto: Una Historia que Cimbró un Gobierno escrita por Daniel Lizarraga, Irving Huerta y Rafael Cabrera, conjunto con un prólogo de Carmen Aristegui que relata las problemáticas que los periodistas tuvieron al tratar de publicar y difundir el reportaje, el grupo de investigación se vio acosado y a partir de su difusión, el grupo de periodistas perdió su trabajo y ahora se ven envueltos en una demanda por “atentar a la libertad de expresión”.
    Como mencioné, el prólogo del libro expresa la inconformidad por tratar de censurar la investigación periodística, además del descontento y desconcierto que Carmen Aristegui tuvo a partir de las acciones tomadas por el presidente de MVS, Joaquín Vargas Guajardo, pero si nos vamos a la acción tomada por la periodista, ¿existe alguna norma o ley que establezca que no se puede hablar de alguna persona o peor aún decir lo que se piensa de alguien?
    Carmen hizo valer su derecho de pensamiento y expresó su experiencia de cómo vio los sucesos en carne propia, a lo que nos remite, ¿es pertinente castigar a alguien por expresar sus ideas de una persona o tema? Y que tan radical es eliminar un prólogo de un libro pues es fácil comparar esta acción con la quema de libros en la edad de los castillos donde el conocimiento era aborrecido.
    Es claro que la resolución del Juez es un claro atentado al derecho a la libertad de expresión y de pensamiento, y no sólo de la parte afectada, sino de todas las personas que expresan su sentir a los demás.

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