Donald Trump ¿El ocaso de los medios estadounidenses?: José Carreño Figueras (La Silla Rota)


Donald Trump ¿El ocaso de los medios estadounidenses?

Donald Trump podría definirse como kitsch por absurdo, de mal gusto y vulgar.

José Carreño Figueras  /  La Silla Rota

En Estados Unidos la política es información y la información es política. Eso explica en buena parte la influencia de los medios estadunidenses y es una explicación del ascenso de Donald Trump, una criatura mediática que utilizó su experiencia de 25 o 30 años en la esfera pública de la ciudad más mediática del mundo.

Es tal vez el antecedente más directo de personas-espectáculo como Kim Kardashian. Es famoso porque es famoso. Se hizo famoso por estar siempre a disposición de los medios de comunicación en Nueva York, la ciudad más mediática del mundo.

Pero a diferencia de Kardashian o Paris Hilton, Trump encontró hace años que la atención de los medios es poder. Y usó ese poder como forma de crear una imagen pública para provecho de sus negocios y su ego.

Por más de 20 años Trump fue un personaje que podría ser definido como “Kitsch”: tan ridículo, tan absurdo, de un mal gusto y una vulgaridad tales que resulta irresistible. Su presencia se hizo popular en programas de radio de teléfono abierto y su serie de televisión, en películas baratas. Era un chiste siempre fijado en subrayar su riqueza y sin importar cuantas veces se declarase en quiebra.

Hoy esta popularidad hace creer a la gente que lo conoce sin importar lo que digan medios que desde su punto de vista no responden a sus intereses.

La inmensa mayoría de los latinoamericanos estamos acostumbrados a tomar seriamente a periódicos como el New York Times y el Washington Post; a leer con atención las páginas de información -aunque quizá no las editoriales- del Wall Street Journal y no tomar muy seriamente al USA Today o los periódicos locales; a considerar a la televisión pública y a la radio nacional y a la CNN pero no a Fox.

Programación de bajo nivel, como los programas de Howard Stern o Don Imus no ofrecen solaz. Pero tienen una enorme audiencia. Las bombásticas formulaciones de Rush Limbaugh o de Bill O’Reilly, convertidos en “comisarios políticos” de la derecha, sin olvidar programas de radio de predicadores, locutores marginales o que difunden vía internet nos han parecido marginales, pero…

El eco que esos locutores, predicadores y “comisarios políticos” tienen es mayor que el que muchos imaginamos y pueden llegar a tal vez 40 o 50 millones de personas que concuerdan con ellos por una u otra razón. Esos son ola base del actual reclamo político de Trump.

Son aquellos que consideran al New York Times no sólo como liberal sino antiestadounidense; que califican a la prensa tradicionalmente considerada respetable como deshonesta y fuera de base, y son un público dispuesto a creer cualquier cantidad de teorías conspiratorias porque está convencido de que el sistema político y económico está en su contra, y que ayuda a arruinar lo que algunos de ellos consideran literalmente como un orden divino.

Sea lo que sea, Trump está ahora en la antesala de la presidencia de los Estados Unidos. Su llegada a la Casa Blanca sería la mayor derrota jamás contada a la prensa estadounidense y a su influencia.

 

3 thoughts on “Donald Trump ¿El ocaso de los medios estadounidenses?: José Carreño Figueras (La Silla Rota)

  1. Se sabe de sobra que los medios significan poder y es muy seguro que Donald Trump a lo largo de todos estos años, haya encontrado la manera de hacerse presente en cada uno de ellos con el fin de ganar sino popularidad, reconocimiento por parte de las personas, es decir que por lo menos al escuchar su nombre, de una u otra forma lo identificaran.

    Sin embargo, la popularidad que tiene Trump, es debido a su personalidad vulgar, egocéntrica y déspota, y aún así, se ha observado a lo largo de la campaña política, que muchas personas lo aceptan ya que de no hacerlo, ni siquiera sería uno de los dos candidatos oficiales para la presidencia de Estados Unidos; lo cual de cierto modo preocupa a gente y es muy criticado el hecho de que lo apoyen, ya que los discursos que maneja son muy xenofóbicos.

    Lamentablemente, Donald Trump tiene muchas oportunidades de ganar la presidencia y esto traerá consigo un sinfín de problemas nacionales, pues de cumplir lo prometido en sus discursos y en su campaña, muchos tratados se violarían y generarían consecuencias no sólo para México sino que para todo el mundo, y por si fuera poco para los mismos ciudadanos estadounidenses. La prensa será la primera en verse afectada ya que ha sido señalada de deshonesta y antiestadounidense, por lo que posiblemente sea muy censurada.

    Sólo queda esperar el próximo mes, para ver el rumbo que tomará Estados Unidos a partir de el nuevo líder, que esperemos no sea Donald Trump.

  2. Donald Trump a tenido últimamente la mayor popularidad dentro de la sociedad estadounidense conservadora. Sin embargo no se había planteado los posibles factores con los que el candidato contaba para incrementar los niveles de popularidad.
    Pienso que el uso de los medios de comunicación que utilizó tales como CNN y Fox News para crear su figura pública fueron elementos radicales dentro de su misma popularidad; pues se observa desde la teoría de la Agenda Setting que los medios de comunicación son una manera de cómo se puede manipular a la gente.
    Esta manipulación que utilizó el candidato para presentarse como aquel postulante a la presidencia que apela por los sentimientos nacionalistas de país: fue una de las principales estrategias para ganar terreno hacía la Casa Blanca.
    Pero ¿sólo los medios de comunicación influyeron para llegar a ser uno de los “finalistas” en las elecciones presidenciales? Considero que no otro factor importante es que este personaje por medio de su fortuna e influencias supo manejar a doc su discurso y sus medios para alzar su carrera política.
    Es decir por medio de su experiencia como “hotelero” y demás negocios con los que cuenta supo ganarse a la gente con uso de influencias como su dinero, los medios de comunicación etc. Entonces decir que Trump ha ganado terreno para ser el próximo presidente de EU a partir de la influencia de los medios de comunicación sería una afirmación correcta ya que a podido incluso llegar al famoso debate que define casi el 80% de la posibilidad de quien sea el ganador a la presidencia.

  3. Kitsch: Que pretende ser elegante, distinguido y moderno y resulta de mal gusto o pasado de moda. Bajo este adjetivo, kitsch, Carreño Figueras asume que podemos etiquetar a Donald Trump. Absurdo, de mal gusto y vulgar, han sido las palabras con las que éste periodista denomina al candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos de América en este año.
    El neoyorquino se ha mantenido por años en el foco de los medios de comunicación y, ahora que contiende contra Hilary Clinton por ser presidente, la atención en él es cada vez mayor. ¿Por qué esto es alarmante? Figueras considera a Trump como una persona de mal gusto pero aun así, está en la recta final de esta competencia por llegar a la presidencia.
    ¿Qué ocurre con el fenómeno Trump? Cada día, surgen más escándalos sobre él; ya sabemos que es racista y xenófobo, es temperamental y capaz de insultar a las mujeres sin sentido, se le ha acusado de acoso, y es pública su declaración sobre no pagar impuestos.
    Su política de ser políticamente incorrecto se enuncia en el eslogan de su campaña Make America great again, “recuperar” su país sin importar lo que sea. Se enorgullece de su riqueza y constantemente da una nueva noticia sobre algún inadecuado comportamiento.
    Donald Trump, quien ha incursionado en el ámbito televisivo, es como un reality show que nadie se quiere perder. Sí, lo odiamos pero a la vez no podemos dejar de hablar de él. ¿Alguna vez se había hablado tanto sobre algún candidato a la presidencia de nuestro país vecino al norte? Probablemente no. Y es cierto que su popularización se dé en gran parte por esta época de la mediatización, pero es cierto que se habla más de Trump que de Hilary, ya sea para apoyarlo o aborrecerlo.
    La libertad de prensa siempre ha sido un pilar importante en Estados Unidos y más en momentos políticos de relevancia, como las próximas elecciones. The Washington Post y The New York Times han tenido la libertad de proclamarse a favor de la candidatura de la demócrata Clinton; inclusive el USA Today ha hecho explícito su deseo de impedir que Trump llegue a la presidencia.
    Pero ¿son los medios de comunicación los que tienen el poder? Podría ser que no. Figueras menciona que periódicos como The New York Times son calificados por algunos extremistas como antiestadounidenses y, por tal motivo, este grupo de personas apoyará todo lo contrario a lo que estos enuncien.
    En menos de un mes, se llevarán a cabo las elecciones en Estados Unidos, y será entonces cuando se probará si los 31 periódicos que respaldan a Hillary Clinton lograrán su cometido. ¿Podemos seguir llamando a la prensa el cuarto poder?
    Conoceremos el ocho de noviembre si el poder de los medios será derrotado por los extremistas seguidores del reality show de América: Donald Trump. Porque este personaje kistch está llamando la atención; y aunque se gane el odio de muchos, el apoyo de otros tantos está consiguiendo con todo el espectáculo que de la política está haciendo.

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