YouTube Zero (El País)


YouTube Zero

El secreto del éxito de los ‘youtubers’ pasa por comunicar sin excesivos guiones. Recurren a un lenguaje que sus seguidores no encuentran en otras pantallas

El País  /  Héctor Llanos Martínez

18 SEP 2016 – 14:54 CDT

YouTube estrena nuevas directrices del llamado “contenido adecuado para anunciantes”. Quien no cumpla con ellas, perderá su publicidad y dejará de ingresar dinero, lo que no ha hecho nada de gracia a los youtubers. Ellos son los que, con sus nuevas narrativas, atraen cada día a millones de espectadores. Unos logran ganarse la vida de esa forma y otros no, sin que haya habido excesiva protesta al respecto. Hasta el momento, se aceptaban las reglas del juego. Pero quien decide a partir de ahora lo que es pertinente es quien paga el anuncio, como tercer vértice del triángulo con el que el patrón Google sigue intentando hacer que su plataforma de vídeos sea rentable.

En realidad, YouTube endurece normas que, por sentido común, ya había establecido. Del incuestionable rechazo a la violencia, a la apología de la droga y al sexo explícito se pasa a señalar a aquellas publicaciones que incluyan “escenas sugerentes”, “lenguaje inapropiado” y “humor verde”. Su materia prima queda sujeta a términos imprecisos y a juicios ambiguos que, además, se emiten desde la frialdad de un algoritmo.

No hay nada de malo en resultar polémico si no se rebasa los límites de lo nocivo. Solo una minoría de los youtubers son lo segundo. Lo que sí son casi todos ellos es espontáneos. El secreto de su éxito pasa por comunicar sin excesivos guiones. Recurren a un lenguaje que sus seguidores no encuentran en otras pantallas y que conecta con las necesidades de la generación millennial.

Aunque les moleste la medida, algunas estrellas de la web admiten, en público o en privado, que su fuente de ingresos principal no reside ya en las grabaciones que les ha dado la fama. Sus agendas están llenas de proyectos paralelos y opinan que quizá es YouTube el que se enfrenta a una importante pérdida de audiencia, y también de sus anhelados ingresos, al mermar sus propios contenidos.

Por cierto, ¿hay algo más obsoleto que el concepto “humor verde”?

 

3 thoughts on “YouTube Zero (El País)

  1. Youtube desde su creación en 2005 se ha convertido en un fenómeno de gran éxito, ya que tuvo un crecimiento acelerado, su funcionamiento ha atraído a personas de todas edades ya que es una plataforma sencilla de usar en la que el usuario puede navegar sin conocimiento técnicos. Los usuarios tienen la posibilidad de descubrir vídeos que le sean de su agrado.
    Los usuarios no sólo pueden observar un audiovisual, igualmente pueden realizarlos, por ello se han generado y/o consolidado los llamados YouTubers, yendo desde los que tienen unos cuantos subscriptores a los 40 millones. Los contenidos que crean son vistos por millones de espectadores, lo cual genera dinero por la publicidad dentro de los vídeos.
    Tras once años de su creación la plataforma ha decidido endurecer las normas hacia los creadores de contenido. Pues aunque las medidas ya existían, la diferencia es que ahora YouTube decidirá si te paga por el video publicado. Ello ha resultado polémico en las redes sociales, ya que se considera que la red social dejará de ser divertida, pues los vídeos empezarán a ser censurados.
    Ello porque en la red social no se permitirán chistes con referencias sexuales, la violencia, el lenguaje inapropiado, tampoco la incitación a la venta, consumo o abuso de drogas, por lo que los vídeos que no cumplan con las nuevas normas serán dados de baja, por lo tanto no generarán ganancia a los autores.
    Lo cual provoco que muchos YouTubers ya no puedan comercializar con sus vídeos, algunos miembros más famosos de la red social hayan subido vídeos quejándose de las nuevas limitaciones, o han comenzado a protestar por que atentan contra la libertad de expresión. Por ejemplo usuario conocido como Rubius publicó un vídeo en el que ironizaba con lo que piensa tendrá que subir tras los cambios que plantea YouTube.
    Si bien no hay nada de malo en restringir o ponerle medidas a los vídeos esto no debe caer en lo nocivo, pues los Youtubers deberán recurrir a un guion que tenga un lenguaje que no pase a lo vulgar y que sus seguidores no encuentres en otras pantallas, puede resultar complicado en un inicio, pero aunque esto moleste muchos miembros famosos de la plataforma ya han admitido que su principal fuente de ingresos ya no reside en las grabaciones que les dieron la fama.

  2. En los últimos años, YouTube, se ha convertido en la plataforma por excelencia para compartir videos. No importa si quien crea los cortometrajes es un aficionado en búsqueda de compartir su trabajo, o una transnacional que ve en la página como una forma de hacerle publicidad a un producto o marca.
    Se escucha lejano aquel 23 de abril del 2005 cuando el primer video, Me At The Zoo, fue colgado en la plataforma que desde 2006 es de la empresa norteamericana, Google Inc. En aquel entonces, sólo se veía en la página un proyecto naciente que pretendía englobar en él millones de videos; pero tal vez nunca se pensó que se convertiría en un negocio tan exigente como lo plantean ahora sus dueños.
    Con la aparición hace unos meses de YouTube Red, una versión sin anuncios de la página, se vislumbraba un cambio radical en la interacción empresa que se anuncia-usuario y realmente sucedió. Con esa nueva aplicación, se le dio un papel mucho más importante a la publicidad en los videos; más allá del que ya tenía. A todos nos ha pasado que los anuncios son molestos en algunas ocasiones, pero difícilmente lo sean tanto para pagar más de $100 para quitarlos.
    Lo que causa relevancia con esta nueva iniciativa, YouTube Zero, no es tanto el hecho de que YouTube regule aún más los contenidos que se comparten en su dominio, pero sí que ahora las empresas decidirán quién los anuncia.
    Realmente no debería haber ningún problema porque como empresa están en todo su derecho de elegir quienes los anuncian dependiendo de lo que se acopla a su visión, el verdadero problema recae en que la página pasó de ser un lugar donde compartir contenido original, a ser un negocio que produce mucho dinero.
    Y si bien, la gran mayoría de los que se han hecho famosos a través de esta red de videos no viven completamente de los ingresos que producen con su trabajo en YouTube, sí causa revuelo que cada vez sean más censurados siendo que, como apunta Héctor Llanos Martínez en El País, los que consumimos estos productos mediáticos, estamos ahí en gran medida porque dan un enfoque distinto a lo que recibimos de los medios masivos tradicionales.
    Verdaderamente no me sorprende que se siga intentando erradicar este contenido en YouTube, como muchas veces han intentado los dueños de la empresa. Lo que si me termina sorprendiendo es esa crudeza con la que se toma la decisión; y además, la poca respuesta de quienes más se ven afectados: el público.
    La visión de Llanos Martínez es muy atinada, aunque los mismos youtubers le quiten peso a su punto de vista al reducir la relevancia del tema “echándole la bolita” a la empresa norteamericana. Ojalá esto cause efectos negativos en el rating y YouTube se dé cuenta de lo importante que es ese contenido para sus ingresos.

    1. Nuevas políticas de Youtube: viraje deplorable

      El anuncio que Youtube lanzó en su página oficial y envió a todos los usuarios que se dedican a subir contenido en la plataforma, acerca de las nuevas políticas a las que los youtubers tendrán que someterse en vías de seguir adquiriendo una ganancia económica, constituye uno de los virajes más trascendentes en cuanto a la manera en la que Youtube es vista por los usuarios, debido a que tradicionalmente era considera como un sitio web de libre expresión.

      Tal como se expresa en el artículo de Héctor Llanos, la ambigüedad es el principal problema de lo que ahora son las nuevas políticas de la plataforma de vídeos.

      El estrés que se ha estado generando en los creadores de contenido es principalmente por los puntos en los que se prohíbe la utilización de un lenguaje inapropiado ─como lo son las obscenidades y el lenguaje vulgar¬─, acontecimientos y asuntos controvertidos ─que incluyan conflictos bélicos y políticos─ y uno de los temas más ambiguos que se tratan en las políticas, ‘escenas de carácter sugerente, incluidos desnudos parciales’.

      En efecto, las nuevas políticas son únicamente para los usuarios que crean contenidos y reciben o aspiran a recibir pagos que van desde los veintiún pesos por cada mil reproducciones, hasta los dos mil pesos por cada cien mil visitas a sus vídeos. El asunto que ya se comenzó a implementar es el retirar estos pagos a quienes no “respeten” y suban contenido que se considera inadecuado para los anunciantes.

      Las nuevas políticas de la directora ejecutiva de Youtube, Susan Wojcicki, resultan una desorientación total en la manera en que los youtubers podían subir sus vídeos, puesto que provoca cuestionamientos respecto a lo que es adecuado y no lo es, qué se considera vulgar y qué no, porque teniendo en cuenta que las políticas son dictadas a nivel mundial, se sabe que lo que en un país pueda resultar como una práctica normal, en otros puede ser totalmente ofensivo.

      Por otra parte, esta acción la podemos catalogar como una práctica de censura, debido a que se trata de un condicionamiento para las personas que ganan dinero con el producto de su trabajo. El hecho de frenar la opinión sobre temas bélicos o políticos es cerrar las brechas a la comunicación que la propia UNESCO ha etiquetado como Libertad de información, en la cual expresa el derecho de investigar, dar opiniones y difundirlas, sin limitación de fronteras por cualquier otro medio de expresión.

      Semejante conducta es consistente en un modelo capitalista que se ha caracterizado por obedecer a intereses de unos cuantos. En la que colocan a estos usuarios entre la espada y la pared al no poder reclamar que les han eliminado su contenido (censura); sin embargo las ganancias que obtenían por éstos sí serán anuladas.

      Más allá de los intereses que pudieran interesarles a terceros, con la incorporación de estas políticas tan ambiguas, muchos de los canales de youtube quedan desprotegidos. Pues tal es la “confusión” de estos parámetros que ya está el primer abuso, a un youtuber estadounidense dedicado a tratar temas sobre la prevención del suicidio en sus vídeos se le ha retirado la monetización.

      En suma, este caso mencionado da cuenta de que, las nuevas políticas expuestas por Youtube no son concretas ni mucho menos coherentes, los usuarios ahora se encuentran con dudas al subir un vídeo debido a la falta de estandarización por parte de la plataforma, pues éstos no pueden saber con certeza si su material cumpliría o no con los estándares del ‘contenido que se considera inadecuado para anunciantes’. Habría sido deseable que la plataforma dejara al youtuber y a la marca respectiva, para que ambos decidieran que tipo de publicidad asociar con cada vídeo, en lugar de decidir arbitrariamente unas políticas escasas de fundamento que, más que ser solución, se convierte en una “censura disfrazada”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s