La comunicación de Trump: Rubén Aguilar Valenzuela (El Economista)


Por Rubén Aguilar Valenzuela, publicado en El Economista

El éxito público y de prensa del multimillonario Donald Trump (69) reside en su comunicación. Hasta ahora, ha invertido menos recursos que sus adversarios en la contienda interna del Partido Republicano, todo dinero propio, pero ha obtenido mucho mayor cobertura mediática y también la mayor cantidad de los votos en disputa.

La estrategia de Trump se basa en tres elementos: identifica con mucha precisión a la audiencia con la que se quiere comunicar; articula el discurso que esta audiencia quiere escuchar y aprovecha muy bien el clima anti-Obama, que el Partido Republicano creó desde el primer día de su mandato.

Hay un sector de la sociedad estadounidense formado por las clases medias y medias bajas conservadoras y blancas, que tienen miedo y se resisten a la construcción de un país cada vez más diverso y complejo en lo ético, racial, cultural, religioso e ideológico. Ven que ante sus ojos deja de ser el país en el que ellos nacieron y crecieron.

Esto provoca en ellos incertidumbre y dudas. ¿Hacia dónde van? ¿Qué les espera? Trump habla a ese grupo y se propone como quien puede hacer que las cosas vuelvan a ser como antes. Él les asegura, entre otras cosas, que si lo eligen va a impedir la inmigración musulmana, mexicana y va a sacar a todos los inmigrantes sin papeles.

Eso es lo que esa audiencia quiere oír. Su lema de campaña es: “Hagamos grande a Estados Unidos otra vez”. Quien va a sus reuniones piensa que antes su país era mejor, más fuerte y poderoso de lo que es Él les asegura que puede hacer que eso pase. Los entusiasma y devuelve la esperanza de volver al pasado perdido.

El contenido se acompaña de la forma propia de todo discurso populista, sea de derecha o de izquierda. Es una arenga que identifica de manera inequívoca a los enemigos. Para el caso, los inmigrantes musulmanes y mexicanos. Ahora presentes en todos los estados de la Unión. Y a los políticos que son débiles y han permitido que las cosas lleguen a donde están.

Como todo discurso populista, finca su eficacia en el insulto, en la descalificación del otro, del que no es como yo. Esas expresiones dan camino a que salga el resentimiento social que estaba ahí, pero que no encontraba cause. El personaje y el texto le permiten salir a flote. Lo liberan y despiertan esperanzas. No importa si lo que se dice y cómo se dice pueden hacerse realidad.

Hay analistas que piensan que la situación económica no es la causa del descontento de esas clases medias. Argumentan que del 2010 a la fecha, ya en el gobierno de Obama, se ha reducido el desempleo, son más las personas que tienen servicios de salud y el salario aumentó marginalmente. En cambio, la desigualdad ha crecido.

Los políticos republicanos han creado un clima de linchamiento contra Obama y todo lo hecho por su gobierno. Él es un usurpador ilegítimo, un comunista y un hombre de color. No es como ellos, blancos y legítimos herederos de su país. Los simpatizantes de Trump han hecho suyo ese discurso. Y él, millonario exitoso y blanco, como ellos, lo ha sabido aprovechar y exacerbar todavía más.

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7 thoughts on “La comunicación de Trump: Rubén Aguilar Valenzuela (El Economista)

  1. De alguna manera concuerdo con la idea central del artículo, pero creo que el cuestionamiento en cuanto a lo que sucede actualmente con Trump y su popularidad va más allá del análisis mediático que tiene al momento de hablar y de transmitir su ideología.
    Se habla de desigualdad y de cómo esta ha crecido desde los inicios del mandato de Obama. Pero, ¿de dónde surge esta desigualdad?, a mi parecer Obama ha hecho lo posible por renovar no solo la manera de pensar de los Estadounidenses sino que ha sido incluyente en muchos aspectos, desde religiosos hasta raciales.
    Pero Trump se aprovecha de la intolerancia de la gente que aun mantiene esas posibilidades cerradas en su mundo, en el cual no entra una persona diferente solo por el hecho de ser distinta.
    El problema no radica en sacar a todos los inmigrantes de Estados Unidos y de que dicho país vuelva a ser lo que era antes, como menciona Trump, el problema radica en un control de estos mismos inmigrantes. Profundizar en el problema, darles un propósito útil para el país y que puedan recibir algo a cambio.
    Que la gente que se cree diferente y “correcta” para dicho país se quite los prejuicios de la mente y permita el acceso a nuevas ideas y a un cambio verdadero, sobretodo porque no es un país más, hablamos de una de las potencias más grandes a nivel mundial.
    Podríamos llegar entonces a un problema de educación, en donde Trump y su buen manejo mediático y discursivo se aprovecha de estas carencias en cierta parte de la población Estadounidense para brindarles una cierta confianza y seguridad ante lo que se ha visto en el mundo ultimamente.
    Al final la gente le apuesta a la seguridad en estos días, creo que todos lo hacemos y Trump de alguna manera es lo que les “ofrece”, reforzando la intolerancia y desigualdad impartida por estas personas ante otras que solamente buscan nuevas oportunidades y que también le están apostando a la seguridad.
    Lamentable o favorablemente no depende más que de esas personas el que Trump consiga o no lo que hasta ahora está busca, ojalá la gente fuera un poco más tolerante, al final la desigualdad está en nuestras costumbres e ideales y permitir un cambio a veces es la opción.
    Mientras que en cuanto a los medios, no es la primera vez que vemos que se puede conseguir el poder o dominio de unos cuantos, o muchos, a través del buen manejo mediático, la propaganda tiene su historia y los líderes que la han controlado han quedado más que como un pedazo de historia, a nivel mundial.
    El buen discurso, siendo dirigido de la manera apropiada y con un buen uso del lenguaje puede dejar más que solo pensamientos al aire. Trump es el ejemplo más actual. A muchos nos genera expectativa, pero creo que en mi caso la curiosidad se inclina un poco más hacia esa repetición curiosa en la historia, en donde seguimos teniendo ejemplos como este para los mismos errores, o aciertos.

  2. La violencia se genera a traves del poder, y la autoridad es confundida con este. Se cree que cuando alguien adquiere un puesto de autoridad, obtiene el derecho a apoderarse del comportamiento de los gobernados.
    Si el que pretende gobernar, desde que es candidato presenta señales básicas de violencia, como denigrar, o subestimar a parte de los que serán gobernados, entonces no debería adquirir el puesto. Ser de una raza u otra no deberia ser sinonimo de mayor o menor valor. El planeta es de quienes lo habitamos. Y el hecho de que el mismo hombre haya sido quien creo fronteras y territorios, no quiere decir que se puede excluir a cierto grupo de personas. Las grandes y más lamentables guerras han sucedido por esto: por la intolerancia, que genera violencia. Si se permite que gobernantes así continuen a la cabeza de las naciones, la humanidad acabará por desintegrarse más de lo que ya está.

  3. Trump es el apellido que más suena para la presidencia de Estados Unidos. Ha sido el nuevo Hitler y a México le preocupa la situación, porque se ha dedicado atacar a los inmigrantes mexicanos. Aquí me surge una pregunta: ¿Qué le preocupa más al gobierno, que nos discrimine o qué va hacer con todos ellos si los deportan? Porque ellos se fueron por la falta de oportunidades en el país y esa situación no ha mejorado, entonces regresarían a ser desempleados.
    Es claro que su estrategia está bien planteada, tiene bien definido cuál es la audiencia a la que se quiere dirigir y lo demás llega solo. Los medios han sido los encargados de posicionarlo y darle importancia a sus comentarios que son mercadotecnia. Todo está bien planeado para que los reflectores lo sigan y todo fluya para que tenga muchos adeptos.
    Tiene partes buenas como orador, en la parte no verbal, ayuda mucho su aspecto y los gestos que hace. En la parte del discurso (el texto) realiza bien la construcción que Van dijk propusó: el nosotros y el ellos, con lo cuál hace la diferencia que sus adeptos quieren oír. Nosotros somos los buenos y bonitos, ellos son la delincuencia y los que dañan al país.
    A mí parecer, la gente mexicana es la que más importancia le está dando. Varios han caído en ese juego de insultarlo, como Vicente Fox. En programas televisivos, le hacen parodia, entre otras cosas y eso sólo alza su popularidad

  4. Resulta sorprendente para muchas personas el hecho de que a simple vista una campaña encabezada por el odio racial este dando tan buenos resultados, tan es así que Trump ha ganado más votos de los esperados en pleno siglo XXI cuando en los últimos años se ha impulsado más que nunca la igualdad y la no discriminación .
    Es interesante observar que a pesar de que ha pasado un poco más de media década de la lucha social que promovía la no discriminación hacia las personas de color en E.U., los ciudadanos de este mismo país siguen viéndose influenciados por un pensamiento etnocentrista, conservador que encabeza los argumentos para la distinción tan tajante que se hace entre estadounidenses, mexicanos y musulmanes.
    A pesar de ser una campaña de pareciera ir en contra de todos los ideales del siglo XXI ,parece que Donal Trump (y el equipo que tiene para su campaña política) ha sabido exactamente que hilos mover y que reacción quiere provocar, tiene objetivos muy claros y no hay que descartar la posibilidad de que pueda lograrlos.

  5. Resulta sorprendente para muchas personas el hecho de que a simple vista una campaña encabezada por el odio racial este dando tan buenos resultados, tan es así que Trump ha ganado más votos de los esperados en pleno siglo XXI cuando en los últimos años se ha impulsado más que nunca la igualdad y la no discriminación .
    Es interesante observar que a pesar de que ha pasado un poco más de media década desde la lucha social que promovía la no discriminación hacia las personas de color en E.U., los ciudadanos de este mismo país siguen viéndose influenciados por un pensamiento etnocentrista, conservador que encabeza los argumentos para la distinción tan tajante que se hace entre estadounidenses, mexicanos y musulmanes.
    A pesar de ser una campaña de pareciera ir en contra de todos los ideales del siglo XXI ,parece que Donal Trump (y el equipo que tiene para su campaña política) ha sabido exactamente que hilos mover y que reacción quiere provocar, tiene objetivos muy claros y no hay que descartar la posibilidad de que pueda lograrlos.

  6. El ya candidato por el partido republicano Donald Trump, posee una estrategia basada en varios factores entre ellos saber a qué audiencia se está comunicando e idear un discurso en el que él diga lo que sus simpatizantes quieren escuchar. El sector de la sociedad al que se dirige es prácticamente de clase media, con rasgos físicos originarios de los Estados Unidos, conservadores y blancos, si, originarios de hace siglos, personas con una ideología muy arraigada, que creen que su tierra era más fértil por así decirlo, antes de los grandes cambios que sufrió EUA, por ejemplo la llegada de miles de inmigrantes que llegaron a construir el país en el que ahora viven.
    Trump, fue muy hábil al dirigirse a este grupo de personas, pues mientras ellos anhelan el pasado que ya se fue, Trump les asegura y casi firma por escrito, que su nación volverá a ser lo que fue antes, el lugar donde sus abuelos nacieron, de ahí su lema de campaña “Hagamos grande a Estados Unidos otra vez”. ¿Otra vez? ¿Acaso no se han dado cuenta de que por más promesas que el candidato republicano les haga, las cosas jamás serán ni pueden llegar a ser las mismas? Por increíble que parezca, la respuesta es no, ellos de verdad lo creen así, pues es claro que “sí escuchas una mentira muy seguido empiezas a creerla”.
    Ahora sólo queda esperar a que los millones de votantes del próximo 8 de noviembre de este año, analicen y decidan de una manera correcta y consciente por quién votaran, pues si se deciden por el candidato republicano, el mundo podría volver a corear Sieg…Heil! Sieg…Heil! Sieg…Heil! Heil Trump.

  7. Resulta sorprendente para muchas personas el hecho de que a simple vista una campaña encabezada por el odio racial este dando tan buenos resultados, tan es así que Trump ha ganado más votos de los esperados en pleno siglo XXI cuando en los últimos años se ha impulsado más que nunca la igualdad y la no discriminación .
    Es interesante observar que a pesar de que ha pasado un poco más de media década desde el movimiento social que promovía la no discriminación hacia las personas de color en E.U., los ciudadanos de este mismo país siguen viéndose influenciados por un pensamiento etnocentrista, conservador que encabeza los argumentos para la distinción tan tajante que se hace entre estadounidenses, mexicanos y musulmanes.
    A pesar de ser una campaña de pareciera ir en contra de todos los ideales del siglo XXI ,parece que Donal Trump (y el equipo que tiene para su campaña política) ha sabido exactamente que hilos mover y que reacción quiere provocar, tiene objetivos muy claros y no hay que descartar la posibilidad de que pueda lograrlos.

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