Internet: ¿poder indomable?: Cesar Cepeda (Reporte Índigo)


Por Cesar Cepeda, Reporte índigo

La ofensiva legal del poder por intentar regular la Red se expande por todo el mundo. No sólo en México se impulsan leyes como la del senador Omar Fayad, que busca controlar y sancionar a los cibernautas que utilicen las redes sociales para criticar a sus gobernantes

En junio del 2013 el exanalista de la CIA, Edward Snowden, reveló lo que quizás todos sospechaban: el gobierno de Estados Unidos operaba programas secretos de vigilancia masiva para espiar a todos los usuarios que utilizaban Internet en cualquier rincón del mundo.

Los correos electrónicos, los mensajes en Facebook, Twitter, las conversaciones por Skype, los chats en los servicios de mensajería, todas las comunicaciones en la Red podían ser monitoreadas por la poderosa Agencia de Seguridad Nacional, la NSA.

La amenaza del Big Brother de George Orwell estaba más vigente que nunca.

Las revelaciones de Snowden sacaban a relucir la vieja obsesión del poder por controlar ese mounstro indomable de mil cabezas llamado ciberespacio.

Hoy la obsesión es la misma en los regímenes autoritarios de Asia, en los considerados gobiernos progresistas de América Latina y en las democracias occidentales de Europa.

No existe en la actualidad un invento que haya transformado tanto la vida de los ciudadanos como es el Internet.

La Red es hoy un motor de transformación para una sociedad, pero también representa riesgos y peligros para el poder y los gobernantes.

Gracias a Internet hay más libertad de expresión en el mundo, pero es cierto también que existe actualmente una tendencia mundial por imponer mayores controles, más mecanismos de vigilancia y sobre todo más sanciones y penas para los internautas.

En Arabia Saudita castigan a un bloguero con cárcel y mil latigazos. En Turquía se encarcelan a activistas que cuestionan a su presidente por redes sociales. China levanta más su muralla digital para evitar que sus ciudadanos naveguen con libertad por la Red.

Cada vez más el poder político –originalmente excluido de la revolución digital– está más preparado tecnológicamente para ejercer controles y censurar lo que se difunde en redes sociales.

Lo advierte la organización Freedom House: en el mundo cada vez son más los intentos de censura en internet por parte de los gobiernos.

En México el tema de la libertad en Internet regresó la semana pasada cuando el senador del PRI, Omar Fayad Meneses, presentó una iniciativa para crear la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Informáticos.

Los usuarios de redes sociales mexicanos reaccionaron de manera viral y sepultaron otro intento de las autoridades de establecer restricciones a los derechos de los cibernautas.

“Si lo que quieren es que la queme, la quemamos”, declaró el lunes un vapuleado Fayad.

Una tendencia del mundo

La ofensiva legal del poder por regular el internet se expande por todo el mundo a velocidad de banda ancha.

No sólo en México se impulsan leyes como la Ley Fayad que busca controlar lo que se publica en Internet y sancionar a los ciudadanos que utilizan la Red para publicar críticas a sus gobernantes.

Por todo el mundo gobiernos endurecen sus acciones para castigarlos y someter la información digital.

Uno de los países que fue precursor de esta tendencia de regulación del Internet fue Venezuela.

El gobierno del expresidente Hugo Chávez reformó en el 2010 su Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, conocida como Ley Resorte, que había sido aprobada en el 2004, con el propósito de incluir los contenidos digitales en esta considerada “ley mordaza”.

Desde entonces en Venezuela se prohíbe la difusión en internet de mensajes ofensivos, violentos, que alteren el orden público.

Una de las naciones que mayor control y censura ejercen sobre el internet que consumen sus habitantes es China, paradójicamente el país que tiene el mayor número de cibernautas en el mundo.

El gobierno chino, a través del Ministerio de Seguridad, tiene montado lo que se le conoce como la “Great Firewall”, el muro tecnológico que filtra la información a la que tienen acceso los ciudadanos chinos.

El intento por controlar el Internet no es exclusivo de regímenes autoritarios como China, Vietnam, Rusia, Siria, sino de algunas consideradas democracias en Europa como en América Latina.

En Francia, después de los atentados en París, el Congreso aprobó reformas en contra de la libertad en internet.

Los servicios secretos franceses hoy pueden espiar -sin  tener que solicitar órdenes judiciales- contenidos cibernéticos de los ciudadanos.

Este año el Gobierno de Nicaragua, que preside el exguerrillero sandinista Daniel Ortega, anunció la creación de una ley que aspira a controlar el servicio de internet por parte del Estado.

La iniciativa, que no ha sido aprobada por el Congreso nicaragüense, pretende otorgarle a una empresa estatal la facultad para administrar los servicios de banda ancha en el país.

No sólo eso. La ley busca darle a la paraestatal Telcor la atribución para pedir información sobre los usuarios de internet nicaragüenses.

El reglamento conocido como Ley de Promoción y Desarrollo de la Red Nacional de Servicios de Telecomunicaciones de Banda Ancha ha conseguido una fuerte oposición tanto de la sociedad nicaragüense como del sector privado.

Latigazos y cárcel para cibernautas

La regulación legal del Internet siempre va acompañada de sanciones y castigos en contra de los usuarios que se atreven a violar las disposiciones.

La organización Freedom House alertó en su informe que el año pasado en 40 de los 65 países analizados se dictaron penas de cárcel a usuarios por compartir contenido a través de redes sociales.

El de Arabia Saudita ha sido otro de los gobiernos que ha castigado a sus ciudadanos por publicar información en redes sociales.

Raif Badawi, bloguero saudí, fue sentenciado el año pasado a 10 años de prisión, mil latigazos y una multa de 230 mil euros por “insultar al islam”.

Este año el Ministerio de Seguridad Pública de China reveló que mil 500 ciudadanos han sido detenidos por poner en riesgo la seguridad cibernética de este país.

Las leyes chinas establecen penas de 3 años de cárcel para quienes difundan rumores en redes sociales.

El gobierno chino endureció su control sobre internet este año a raíz de la difusión de imágenes de las explosiones ocurridas en Tianjin.

El gobierno de Vietnam ha encarcelado a periodistas y blogueros por denunciar casos de corrupción en el gobierno y dentro del Partido Comunista.

A finales de 2013, el Gobierno aprobó el denominado Decree 72, que prohíbe la publicación online de material considerado crítico  que pueda dañar la seguridad nacional o la imagen del Ejecutivo.

El decreto, condenado enérgicamente por las organizaciones internacionales de derechos humanos, especifica que las redes sociales, como Twitter o Facebook, sólo pueden ser utilizadas para “aportar e intercambiar información personal”.

Internet: avances y retrocesos

La red y el activismo digital han sido uno de los principales motores de cambio en el mundo.

La “primavera árabe”  en Egipto, las protestas en Ucrania, incluso el derrocamiento del expresidente de  Guatemala, Otto Pérez, no se pueden explicar sin las redes sociales.

Las últimas elecciones de Egipto, por ejemplo, fueron boicoteadas desde Facebook y Twitter gracias a un hashtag que alentaba la realización de cualquier otra actividad en lugar de acudir a las urnas para respaldar el gobierno de Abdel Fattah al-Sisi.

La internacionalización del movimiento de los 43 estudiantes de Ayotzinapa no se podría entender hoy sin la ayuda de las redes sociales.

El control del Internet por eso es una obsesión para el gobierno.

Casi todos los intentos oficiales por controlar los contenidos que se publican en Internet han fracasado.

La única posibilidad que se abre para el poder es la vigilancia tecnológica y el espionaje.

El hackeo a la empresa de espionaje italiana Hacking Team reveló que entre sus clientes se encontraba el gobierno mexicano, a través del Cisen, y algunos estados del país como Puebla y Jalisco.

México resultó ser uno de los países que más habían comprado el software que vendía esta firma para interceptar comunicaciones en Internet.

México, parcialmente libre

El más reciente informe de Freedom House ubica a México como un país parcialmente libre en la Red considerando parámetros como obstáculos para acceso de internet, límites impuestos a los contenidos y violaciones a los derechos de los usuarios.

Los países menos libres para el uso de Internet –de acuerdo con este reporte- son Pakistán, Banrein, Arabia Saudita, Vietnam, Cuba, China, Siria, Irán y Uzbekistán.

Las naciones más libres, de acuerdo con este informe, son Islandia, Estonia, Canadá, Alemania, Australia, Estados Unidos, Japón, Italia, Francia y Georgia.

La Ley Fayad

En México el tema del control del internet regresó la semana pasada cuando el senador del PRI, Omar Fayad Meneses, presentó una iniciativa para crear la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Informáticos.

Una iniciativa que –presentada como una estrategia para combatir ciberdelitos en el país como el grooming– pretendía establecer controles y sanciones para los usuarios que publicaran escritos e imágenes ofensivos en contra de personas y autoridades.

El artículo 21 de la iniciativa, que hablaba sobre el acoso o la intimidación en redes sociales, proponía un castigo de 6 meses a 2 años de prisión, a quien a través de medios informáticos acosara, hostigara, intimidara, agrediera o cometiera cualquier forma de maltrato físico, verbal o psicológico en contra de usuarios de Internet.

El artículo 38 de la iniciativa advertía de sanciones para quienes -sin consentimiento del afectado- difundiera, publicara, copiara, reproduciera, a través de Internet o cualquier otro medio electrónico, imágenes, audio o videos de contenido sexual o erótico, tomadas por la misma víctima o por un tercero, que se hayan obtenido en el ámbito de la privacidad con o sin el consentimiento del afectado.

Fayad pudo haber presentado una ley para incrementar la protección en la Red, la encriptación de datos para garantizar el anonimato. Pero optó por establecer restricciones a los derechos de los internautas, provocando que los ciudadanos en redes sociales le tumbaran su propuesta y lo criticaran.

La Ley Fayad proponía la creación de una Policía Cibernética para los estados para combatir los delitos informáticos en el país.

La Policía Cibernética Estatal está contemplada en el Programa Nacional de Seguridad Pública, PNSP.

En México actualmente 14 estados cuentan con una unidad cibernética para investigar los delitos que se cometen en el Internet.

Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Distrito Federal, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Nayarit, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán son los estados que tienen este tipo de instrumentos.

No es la primera vez que en México se buscaba regular lo que pasa en el mundo del internet y de las redes sociales. El gobernador de Veracruz, Javier Duarte, creó una ley para castigar a los cibernautas que difundieran mensajes falsos relacionados con el narcotráfico.

La Suprema Corte de Justicia derogó la disposición de Duarte, al considerarla un atentado a la libertad de expresión y al derecho a la información.

Ver nota original

6 thoughts on “Internet: ¿poder indomable?: Cesar Cepeda (Reporte Índigo)

  1. Plantear la creación de una ley cuya principal finalidad sea la de combatir la publicación de escritos o imágenes ofensivas contra personas y/o autoridades, constituye un paso en contra de la libertad de expresión. Si bien hay circunstancias en las cuáles quienes interactúan en las redes sociales generan comentarios poco acertados o carentes de información, ello no deja de ser una prueba de la existente libertad de expresión.
    Sin lugar a dudas, el actual empleo que se les da a herramientas como Facebook y Twitter permite el surgimiento de comentarios relacionados con acontecimientos locales, posicionándolos en el conocimiento internacional (como el mencionado caso de los estudiantes normalistas).
    Actualmente, el Internet ha dejado de tener únicamente el objetivo de entretener a la sociedad, y ha dado cabida al nacimiento de redes como es el caso de Periscope, plataforma por la cual diversos ciudadanos logran transmitir en vivo desde determinado lugar. El caso más claro es cómo, el día de ayer, 13 de noviembre, ciudadanos dieron a conocer de manera inmediata y oportuna lo sucedido tras los atentados en París.
    La llegada de una ley como la propuesta por el senador del PRI, Omar Fayad Meneses lograría terminar con la libertad de expresión que, si bien hay ocasiones en que permite comentarios desatinados, debe seguir siendo la prioridad en los medios de comunicación y, de manera específica, el Internet.

  2. La aparición de la propuesta de ley de Omar Fayad puso en jaque el tema de la libertad de expresión. Como se ha demostrado el internet es un arma de dos filos, por un lado es una herramienta que abre un mundo de infinitas posibilidades entre ellas permite más informado al usuario, además de hacer más viable el derecho a la libertad de expresión.

    No obstante está más claro desde la otra cara de la moneda que el internet también es un sistema masivo de vigilancia silenciosa, la gente no se percata, pero vive con la sospecha de serlo sin consentimiento. Entonces nos damos cuenta que se cometen un delito disfrazado cuando los servicios estatales entran a las redes sociales y monitorean la información de los internautas, pero no existe forma de reclamarles porque no hay pruebas.

    La inmediatez de internet ha permitido ser un medio viable para la libertad de expresión, pues aunque se intente censurar la información en cuestión de segundos una gran cantidad de datos llega a diversas parte del mundo, por eso no es extraño que se hayan propuesto leyes y medidas no sólo en México sino en todo el mundo para frenar la situación y que las gente piense antes de insultar o poner en evidencia al gobierno, a fin de cuentas son ellos quien tienen el poder y evitarán a toda costa que se divulguen sus deficiencias y errores para poder seguir en su puesto.

    Al crear propuestas no sólo quieren restringir a los delitos cibernéticos,
    sino regular a cualquier persona que navegue por la red y se le ocurra dar su opinión y meter entre sus comentarios al gobierno de forma negativa (este bien informado o no); esto medida implicaría una violación de derecho de libertad de expresión de forma legal ya no sólo para los periodistas, a los cuales ya se ha intentado de forma legal acallarlos (por medio de la propuesta de ley del derecho de réplica).

    Pero el caso es que ya somos vigilados, entonces me imagino que el afán de hacerlo legal es aplicar sanciones y tener pruebas por la derecha, pero al castigar a alguien por dar su opinión sea correcta o no es estar atentando contra la libertad de expresión.

    Realmente como dice Cesar Cepeda estoy de acuerdo que estamos llegamos al 1984 de Orwell, sólo falta que nos vigilen con una pantalla en nuestra propia casa, ante esta situación (que espero no se vuelva realidad), se ve cada vez más cercano el principio del fin de la libertad de expresión, el cual a fin de cuentas erradicarlo es uno de los propósitos que busca cualquier persona dentro del poder: tener el control total, no obstante de aprobar esa ley sería un error, el cual generaría mucho descontento por parte de la población mexicana.

  3. Internet llegó para quedarse, con todas sus prestaciones y servicios, pero uno de sus problemas radica en la manera para regular sus capacidades.
    Regular algo que a lo largo de toda la vida ha sido, gratis, libre o (relativamente) sin censura resulta un problema en cualquier punto de quiebre social. Más aún cuando las prestaciones que éste ofrece son amplias. Un paraíso, dicen algunos.
    Además de la horizontalidad que dota a las personas, y la difusión del conocimiento que puede lograr, ofrece una ventana, una válvula de presión social de bajo riesgo.
    Cuando esta válvula de deshago, punto de encuentro social, se intenta ver cerrada, resringida, o limitada (como en el fallido intento de la ley Fayad) la sociedad (o comunidad digital en este caso) no se queda de brazos cruzados, y de la misma manera como ocupa estas plataformas para crear, destruye con hambre implacable.
    La sociedad de la red y de las plataformas digitales ha sido severamente cuestionada en una infinidad de casos debido a su sedentarismo frente a acontecimiento de trascendencia. El ciberactivismo es mal visto, pero resulta imposible decir que ha sido poco funcional.
    A pesar de que este caso (Ley Fayad) no trascendió, podemos preguntarnos el por qué su propuesta, qué le incomodaba, o cómo veía mermado su desarrollo.
    Las preguntas quedarán colgadas en el aire, porque de la misma manera en la que es criticada esta sociedad por su pasividad, mientras no se alteren sus intereses y gustos, estará cómoda detrás del teclado, sabiendo que lograron evadir a la Ley Fayad, y sabiéndose (casi) seguros de poder evadir sus símiles.

  4. La importancia de crear una regulación para el uso de internet se hace más evidente cada día, dado que el uso de esta herramienta ha incrementado considerablemente con el paso de los años, empero hay visiones encontradas al respecto.
    Por un lado está la visión de los usuarios que señalan que con esta propuesta no sólo se atenta contra los medios de comunicación, sino también contra los derechos de libertad de expresión en plataformas digitales; mientras que la postura de algunos políticos y expertos consiste en que se debe de garantizar el resguardo de la vida privada y los datos de los usuarios; así como proteger el derecho de autor existe y hay que respetarlo.
    Está más que claro que el poder político está asustado del poder de las grandes empresas de internet, ya que al tener resguardados tantos datos de los habitantes de diversos países, sobrepasan sus capacidades y temen que ahora sean ellas quienes controlen la vida civil; así mismo, los gobiernos temen del uso que los internautas le dan a esta herramienta, movimientos como Yo Soy 132 y la Primavera Árabe fueron posibles por la existencia de internet.
    Nuestro país (al igual que todo el mundo) necesita la creación de una regulación que no atente su libertad de expresión y que al mismo tiempo proteja su privacidad, sin embargo, aún no se cuenta con la estrategia necesaria para plantearla ni con los conocimientos necesarios del tema para preveer su impacto a futuro.

  5. Los gobiernos alrededor del mundo se oponen al libre uso del internet por el miedo a que sus ciudadanos se organicen y logren derrocarlos. Es evidente que en países donde se violan, a la vista de todos, los derechos humanos se castigue con cárcel y latigazos, pero ¿En México?, las leyes que promueven son meros caprichos, pensados en castigar a quien cree y comparta un meme, pensemos que los memes son la caricatura política de nuestros tiempos, así que ¿Meteríamos a El Fisgón a la cárcel por hacer un grafico en contra de algún partido político?
    Pretenden que la policía cibernética detenga a las personas, que por medio de hashtags y publicaciones compartidas en redes sociales, se expresan en contra de un gobierno autoritario y represivo. ¿No seria mejor una policía que localice y castigue a narcotraficantes? Es evidente que en México y en el resto del mundo, las leyes seguirán cuidando los intereses de unos pocos.
    Ni siquiera en internet nos podemos sentir seguros, al transmitir nuestra forma de pensar y descontento, corremos riesgo de cometer un acto ilícito, aún y cuando tengamos derecho a la libre expresión. Mientras no dejemos de luchar para salvar el único medio en el cual podemos expresarnos medianamente sin miedo, los políticos seguirán teniendo miedo de nosotros.

  6. El uso de internet como medio de comunicación y difusión de información, ciertamente ha tenido un gran éxito a nivel mundial y sin duda alguna sobre pasa las fronteras culturales y territoriales; sin embargo el poder que ha obtenido gracias a su fácil acceso e inclusión, pone en riesgo los interéses y estatutos políticos de todos los gobiernos alrededor del mundo. Las redes sociales como facebook y twitter han sido de gran ayuda en la difusión de noticias de ultimo momento; un ejemplo es nuestro país, en dónde los últimos años hemos sufrido de una ola de violencia que atemoriza a gran parte de la población y en donde estos apoyos cibernéticos han marcado en diversas ocasiones la diferencia entre la vida y la muerte. En diversos estados del país, twitter y facebook son los sitios encargados de conectar a toda una sociedad y hacer saber lo que pasa en determinado lugar. Quizá una ley que regule los contenidos aquí en México límite y restinga la circulación de este tipo de información en donde no sólo se ve involucrada la delincuencia organizada si no también los gobiernos y la corrupción política de nuestro país. Los castigos impuestos por expresar una opinión por medio de estas redes no son más que una manera de crear el medio entre sus usuarios y reprimir la libre expresión. Si bien este último derecho no es reconocido en muchos países si lo es aquí en México, y de aprobarse la Ley para la regulación de contenidos en Internet quedaría, aunque se niegue. completamente olvidada y desechada . El periodismo escrito está desapareciendo por las acciones tan deshumanizadas que toman los poseedores del poder en su intento por desaparecer todo aquello que los perjudica. Las redes sociales; son la única oportunidad de hacer saber a quien seá lo que sucede no aquí, si no en todo el mundo, y si se establecen nuevos parámetros para su uso….ahora de qué servirán? entretenimiento y nada más?.

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