El “efecto YouTube”: el fenómeno que preocupa a la policía en EE.UU. (BBC/Los Ángeles)


Por Jaime González, publicado en BBC

Eric Garner, Tamir Rice, Walter Scott, Freddy Gray… la lista de nombres de protagonistas de encuentros fatales con la policía en Estados Unidos que han sido grabados y compartidos en las redes sociales en los últimos meses no ha dejado de crecer.

Ello ha dado lugar una ola de indignación popular por lo que algunos perciben como un uso desmedido de la fuerza por parte de los cuerpos policiales, particularmente con las personas de raza negra.

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Incluso la Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU, por sus siglas en inglés), ha desarrollado una aplicación para que quien lo desee mande de forma instantánea un video para realizar una denuncia.

La ACLU y otras organizaciones de defensa de los derechos civiles consideran que el uso generalizado de las cámaras está haciendo que los agentes que se extralimitan en sus funciones deban responder por actos que antes quedaban impunes.

La sensación que tienen los responsables de los cuerpos policiales de las principales ciudades del país es la opuesta.

Impacto en la policía

Efectivamente, las autoridades creen que lo que han bautizado como “el efecto YouTube” está haciendo que los policías no realicen su trabajo de forma tan proactiva como antes, por miedo acabar siendo protagonistas de un video que se vuelva viral en internet.

Incluso no dudan en atribuir a este fenómeno el aumento de los delitos violentos que se ha registrado en EE.UU. en lo que llevamos de 2015.

A principios de octubre el diario The Washington Post informaba de un encuentro en el que los jefes de policía y alcaldes de ciudades como Chicago, Nueva York, San Luis o Baltimore, hicieron público su malestar.

“Hemos permitido que nuestro departamento de policía adopte una posición fetal y eso está teniendo consecuencias directas”, dijo en esa reunión el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel.

“Han dejado de ejercer su habilidad de prohibir… no quieren convertirse en noticia. No quieren que su carrera acabe prematuramente y eso está teniendo un impacto”, aseguró Emanuel.

Según el Washington Post, las autoridades creen que en los últimos meses los departamentos de policía de las grandes ciudades del país se sienten “bajo asedio” a raíz de los tiroteos en los que se han visto involucrados algunos agentes y que han provocado revueltas en ciudades como Ferguson o Baltimore.

Desafío

“El hecho de que los ciudadanos graben a la policía no es algo nuevo. Lo que es nuevo es la dimensión de este fenómeno, ya que la gente es cada vez más consciente de que tiene derecho a hacerlo”, explica Jim Bueermann, presidente de la Police Foundation, una organización sin ánimo de lucro con base en Washington, dedicada al desarrollo de estrategias para la mejora de las actuaciones de la policía.

“El uso generalizado de las redes sociales ha hecho que se puedan colgar en internet las interacciones con la policía de forma instantánea, incluso antes de que los agentes tengan tiempo de contarles a sus superiores que ha tenido esos encuentros”, señala Bueermann en conversación con BBC Mundo.

“Creo que el trabajo de policía se ha vuelto más desafiante, aunque si no hacen nada equivocado, no tienen nada de que preocuparse mientras los ciudadanos no interfieran en su labor”.

Bueermann cree que es fundamental que los agentes lleven cámaras corporales “para que los incidentes queden grabados desde el principio”.

“Uno de los problemas es que a veces los ciudadanos no graban todo lo que sucede y eso hace que se pierda contexto”.

El presidente de la Police Foundation sostiene que “existe la sensación en algunos cuerpos policiales de que se está haciendo el trabajo de forma menos proactiva por miedo a que un encuentro con un ciudadano acabe en las redes sociales”.

Pese a ello, Bueermann hace hincapié en que no existe ninguna investigación que demuestre que el aumento de la delincuencia registrado en EE.UU. en los últimos meses tenga que ver con ese fenómeno.

“Creo que en general los ciudadanos todavía confían en sus policías locales. No se pueden hacer generalizaciones sobre la policía, ya que muchos incidentes son resultado de decisiones individuales de los agentes”.

Bueermann señala que “a muchos policías les incomoda que les graben porque su trabajo es peligroso”.

“A veces están lidiando con un sospechoso y al mismo tiempo otras personas alrededor están grabando, y eso obviamente les hace ponerse nerviosos porque no se pueden concentrar en lo que están haciendo y temen por su propia seguridad”.

Riesgos

Dennis Slocumb, director ejecutivo de la Unión Internacional de Asociaciones de Policía (IUPA, por sus siglas en inglés), sí que cree que “el efecto YouTube” está dificultando el trabajo de los agentes.

“Todos tenemos vidas privadas y familias, y el hecho que se nos exponga públicamente en las redes sociales nos pone en riego”, explica Slocumb en conversación con BBC Mundo.

El responsable de la IUPA sostiene que algunos policías temen que sus superiores y los políticos cedan a la presión pública antes de conocer todos los detalles de un incidente, basando sus decisiones en unos pocos minutos de una grabación.

“Ahora todo el mundo tiene una cámara y tienen derecho ello. Lo que nos da miedo es que se hagan juicios sobre un incidente antes de que se conozcan todos los detalles del mismo, ya que ello puede tener consecuencias negativas para los agentes”, asegura Slocumb.

“La realidad es que el uso de la fuerza por parte de los policías no queda bien frente a una cámara, pero muchas veces es necesario”.

“Cada año se llevan a cabo cientos de miles de arrestos en este país sin que haya incidentes. Sólo una pequeña parte desembocan en algo más serio y si quedan grabados, dañan la reputación de la policía”, apunta Slocumb.

“No quiero decir que no haya agentes que se extralimiten en sus funciones, pero creo que algunas grabaciones dan una imagen equivocada de la policía”.

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3 comentarios sobre “El “efecto YouTube”: el fenómeno que preocupa a la policía en EE.UU. (BBC/Los Ángeles)

  1. La penetración social de las TIC esta necesariamente ligada con habilidades adquiridas por parte de los usuarios, mismas que son visualizadas (e incluso juzgadas) desde diferentes perspectivas. En este caso se enfrentan el ejercicio de la libertad de expresión bajo el principio de la neutralidad de la red, pretendiendo medir su “conveniencia”.
    En este caso, el cuerpo de policías se quejan del uso, abuso y manipulación de los contenidos elaborados por los usuarios-ciudadanos por medio de sus dispositivos móviles, los cuales atentan contra la imagen pública de la propia institución y por ende su legitimidad. Si bien es una opinión valida en tanto que proviene de uno de los actores involucrados, es importante mencionar que esto no se puede satanizar tajantemente.
    Es decir, no se puede negar que algunos de los contenidos carezcan de una versión equilibrada, no obstante significa que es un patrón que se vaya a repetir en “todos” los casos. Además esta práctica cobra importancia en tanto que funciona bajo el principio de libertad de expresión y que es una forma de vigilar a la autoridades, esto si se toma en cuenta que los EEUU es uno de los países que ha librado históricamente batallas encarnizadas contra la discriminación racial, de las cuales ni si quiera las autoridades se ha eludido.
    Grabar policías no sería necesario si los ataques hacia negros por parte de este cuerpo de coacción no hubieran aumentado en los últimos años, donde el presidente pertenece a este grupo socia. Se vuelve un acto democrática en tanto funciona para velar porque las autoridades no incumplan el deber de velar por todos los ciudadanos por igual, convirtiéndose así en grupos de presión que antes no existían, dejando impune muchos actos de abuso de autoridad.
    Aunque es importante tomarlo con “calma” y no ver en las TICS el paracetamol ya que no tiene un efecto mágico del sistema político puesto que también se debe tener cuidado con respecto a los peligros de seguridad que esto implica.

  2. Es evidente que el uso de smartphones y redes sociales han causado un vuelco en la forma en que las sociedades se desarrollan y comunican, en un país como México el poder grabar a un policía beneficia en muchos casos para denunciar la ineficacia y corrupción en el país.
    En Estados Unidos el panorama es diferente, ya que los vídeos donde la policía arremete contra ciudadanos que no son americanos blancos causa mayor revuelo que con los que si lo son, hace pocos días leía que en lo que va del año 2015 de todos los asesinatos cometidos por policías suman más los muertos de raza blanca.
    Tal vez la falta de información de los ciudadanos y la creciente discriminación y odio hacia los inmigrantes, impulsada por Donald Trump, ha hecho que la gente salga a reclamar sus derechos y a defender a los que son asesinados sin antes un juicio previo.
    No podemos saber si la gente que ha muerto de esa manera merecía morir o no, las imágenes que son subidas a YouTube no muestran la realidad completa de los hechos que suceden, es por esto que el periodismo ciudadano implica un cierto riesgo al ejercer nuestro derecho a la libre expresión.
    Por otro lado la iniciativa de Bueermann para que los agentes lleven cámaras en sus uniformes para grabar sus movimientos me hace pensar en el libro de George Orwell, donde la única opción para un ser humano de hacer las cosas bien es ser vigilado todo el tiempo.

  3. Estamos a prácticamente 1 año de este artículo y, sin embargo, aún llama mucho la atención el contenido que posee. Y es que si bien éste no da parte del origen del fenómeno en que se ha convertido el grabar algún suceso “callejero”, ni mucho menos, si da cuenta de lo que ha venido provocando en los últimos años, quizá desde la creación de las redes sociales: por un lado la posibilidad de vivir una “completa” libertad de expresión y, por el otro, el abuso que se puede ejercer de esta debido al poco conocimiento sobre cómo lidiar con ella.

    Si bien gracias a las nuevas tecnologías se puede dar cuenta de injusticias que antes no se cometían, también nosotros podemos provocar injusticias o malos entendidos gracias a un mal manejo de estas, pues ahora cualquier ciudadano, joven o adulto, estudiante o trabajador honesto, se encuentra a un sencillo error de convertirse en burla nacional o internacional gracias a estas plataformas sin poder “meter las manos” como se dice coloquialmente (basta recordar la caída de Edgar). Es por esto que, bajo este nuevo manto digital, considero que hemos generado más conflictos entre individuos de los que hemos resuelto.

    Es por lo anterior que no veo de más el hecho de una queja policiaca (más allá de que esta también pueda cometer errores dignos de denunciarse), y es también por esto que considero que hemos llegado a un punto en el que debemos buscar un equilibrio entre aquello que transmitimos y cómo lo transmitimos, para generar así una perspectiva que sea lo más objetiva posible y sin fines de lucro, teniendo en cuenta siempre que en un contexto difícil como el que se vive ahora en México o en otras partes del mundo lo que más se necesita es una verdad completa y no una a medias.

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