Azcárraga y Slim, como cuates: Alberto Barranco (El Universal/México)


Por Alberto Barranco, publicado en El Universal

Después de una larga ausencia de cuatro años, varias de las firmas del Grupo Carso están regresando a la pantalla chica con pautas publicitarias, ya en canales abiertos como de paga.

La ruta la abrió la contratación de espacios para Telcel durante el reciente encuentro futbolístico entre México y Paraguay.

El hilo conductor, al parecer, es la llegada al mercado de la poderosa empresa estadounidense AT&T.

“Estamos felices por tener como anunciantes a las empresas de Carlos Slim y a AT&T”, anunció ante inversionistas el vicepresidente Ejecutivo de la televisora, Alfonso de Angoitia.

Atrás quedó la cruenta guerra entre los gigantes que durante meses mantuvo en vilo la atención del respetable, en cuyo marco cualquier flanco era bombardeado, especialmente el de las telecomunicaciones.

Los obuses volaban, a todos lados.

El detonante llegó en febrero del 2011, cuando Televisa anunció que cancelaba las pautas publicitarias con las empresas del Slim, alegando que éste solicitaba descuentos inaceptables, pese a las facilidades para la contratación del llamado “plan francés”, es decir, dos o tres por uno, a cambio de pago por adelantado.

El magnate, se dijo, quería cinco.

Días después, bajo la misma causal, se suspendería la pauta hacia los canales de Televisión Azteca, en medio de versiones de que Teléfonos de México obtendría una concesión para operar televisión de paga.

Las zancadillas llegaron a raudales.

Según Teléfonos de México, las televisoras supeditaban la posibilidad de reducir tarifas a que a su vez se bajara el monto de la de interconexión de Telcel a las firmas Bestel de Televisa, además de Cablevisión, hoy IZZI, y las de Azteca, Iusacell y Unefón.

Esta le reviró con ironía: “Estaríamos encantados de darle el mismo trato que le ofrecen nuestras telefónicas… en sentido contrario”.

En el refuego se integró un bloque de empresas de telecomunicaciones contra Telmex y Telcel, al que se le denomino Tuctel (Todos unidos contra Telcel).

Y los reclamos para cancelarles el título de concesión se volvieron crónicos. Ya el de Marcatel por negarse a interconectar las llamadas de sus clientes que adquirieron tarjetas de larga distancia; de todos por operar Telmex un canal de televisión vía internet sin tener la concesión correspondiente.

La respuesta fue ruda.

Se trata, dijo Telmex, de empresas caracterizadas por su pobre ritmo de inversión en México, algunas de ellas inclusive en proceso de concurso mercantil, ya sea por no pagar los servicios que les otorga Telcel o por carecer de infraestructura propia.

La guerra llegó al escenario de las inserciones pagadas, vía cintillos en los principales diarios, colocándose frases lapidarias contra uno u otro contendientes.

El infierno llegó cuando el canal de Slim, TV Uno, transmitió una cobertura total de los Juegos Panamericanos celebrados en Guadalajara, tras adquirir los derechos.

Luego se realizaron operaciones similares para la transmisión de los Juegos Olímpicos, las olimpiadas de invierno y el campeonato mundial de futbol.

El corolario llegaría cuando la Comisión Federal de Competencia le aplicó una multa de 11 mil 989 millones de pesos a Telcel por supuesta reincidencia en prácticas monopólicas relativas… que luego sería anulada.

Los agravios, patadas bajo la mesa, exhibición de trapitos al sol, denuncias, amparos, pues, están quedando atrás.

Regresa el hijo pródigo, el que le permitió a Acárraga, con un préstamo de la Sinca Inbursa, hacerse de mayoría en Televisa; el que se asoció con ella para fortalecer Cablevision.

Los tiempos cambian.

Balance general. Tras la creación de una empresa independiente para administrar torres de telecomunicaciones, en cuyo escenario Telcel queda como su cliente, América Móvil está dando marcha atrás en su estrategia para salir del escenario de preponderante.

Ya no va a vender cartera de clientes ni infraestructura.

El viraje lo provocó la llegada a México de la AT&T, su socio alguna vez en el capital de Teléfonos de México, quien como usted sabe acaba de adquirir Iusacell y posteriormente Nextel.

El potencial de la empresa de los Estados Unidos impide que la firma del magnate Carlos Slim se corte un brazo, una pierna o se quede tuerta.

La apuesta es que el mercado se va a equilibrar por sí mismo.

Canacar en la mira. El jaque colocado por la Comisión Federal de Competencia Económica a la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga podría derivar no solo en una colosal sanción económica, sino en un precedente de cara a la totalidad de los organismos gremiales.

Como usted sabe, la instancia fue acusada de colusión con sus asociados, lo que implica una práctica monopólica absoluta, el pecado mayor previsto por la Ley Federal de Competencia Económica.

El cargo concreto habla de dictar la aplicación de un cargo en las tarifas ante la afectación por el incremento en el precio de las gasolinas, cuyo nivel fue superior al real.

Según ello el monto seria de 4.65%, en tanto la consigna planteó ubicar el incremento en 7.25%.

El daño al mercado fue de nueve mil 400 millones de pesos.

El hecho es que la práctica se volvió durante años habitual en otros organismos patronales como la Cámara Nacional de Tintorerías, la de Tortillerías y la de Lavanderías.

¡Aguas! En la antesala de la aprobación de la reforma política del DF, los sindicatos independientes están alertando de una afectación laboral ante el nuevo escenario.

La inconformidad apunta a una modificación al apartado B del artículo 123 de la Constitución que colocaría a los organismos autónomos y descentralizados del gobierno capitalino en opción de colocar a sus trabajadores fuera del ámbito del apartado A.

El cambio implicaría la imposibilidad de huelga, además de la cancelación de conquistas sindicales bajo la vía de anular los contratos colectivos actuales.

Totalmente Palacio. En el escenario de un litigio entre las empresas mexicana DYN Religion y la extranjera True Religion por su similitud en grado de confusión el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial acaba de multar al Palacio de Hierro y Sears.

Las firmas venden pantalones de la segunda compañía, a quien se le negó el registro de marca en el país.

La sanción es de 350 mil pesos a cada una de las cadenas, así como a la distribuidora Cela Collection.

La marca DYN Religion fue registrada en el año 2000.

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