Por Álvaro Cueva, publicado en Milenio
En estos días ha habido cualquier cantidad de estrenos pero hay uno que me tiene particularmente desconcertado. ¿Cuál? Arranque de pasión. ¿Por qué? Porque me queda a deber.
¿Qué es Arranque de pasión? La nueva webnovela de Univisión que, aunque se supone que no se puede ver en México, cualquier persona puede sintonizar desde aquí buscándola con calma.
¿Por qué algo que no está hecho para nosotros es importante? Porque su protagonista es Kate del Castillo que no solo es mexicana, es una de las mejores actrices de este país, una chica que se ha abierto una admirable carrera en la televisión internacional.
Y porque Kate viene de un título que a muchos nos encantó: La reina del sur. Después de haber hecho algo tan grande todos estábamos ansiosos de saber más de ella, de ver más de ella.
Por si todo lo que le acabo de mencionar no fuera suficiente, en este proyecto hay otras estrellas vinculadas a nuestra industria televisiva que, a fuerza, son nota como Carlos Ponce, Sofía Vergara, Roberto Mateos y Christian Meier.
Pongámonos en antecedentes para poder hablar con fundamentos de este título.
Como usted sabe, de un tiempo a la fecha, internet se ha llenado de webseries y de webnovelas. Ojo: no las inventaron ni las grandes televisoras como Televisa, Azteca o Univisión, ni se comenzaron a hacer el año pasado.
Vienen desde finales de los 90 con gente como Miguel Sabido y poco a poco se fueron sumando creadores de todo tipo y de todo tamaño que nos han regalado verdaderas joyas como La bastarda, El porvenir, Psique, HoySoyNadie, Friendzone, Ana, la chica bolera y Pelusa Caligari.
¿Qué es una webserie? ¿Qué es una webnovela? Usted o yo podemos tener nuestra propia definición de cada uno de estos conceptos pero, la verdad, todo esto ha sido tan rápido y es tan nuevo que, tal y como cuando nacieron las series y las telenovelas, cada quien habla de ellas como quiere o como puede.
El caso es que se trata de producciones dramatizadas para internet y que se han vuelto tan populares que más de una televisora tradicional las ha querido imitar y no ha faltado la que ha querido manipular a la opinión pública adjudicándose la primera webnovela de la historia.
Univisión tiene rato haciendo webonvelas para el mercado local de los Estados Unidos, lo cual es una aberración si consideramos que internet es libre, y, casualmente, una de las figuras latinas más interesadas en desarrollar esto ha sido Kate del Castillo.
Ella ya había hecho un experimento titulado Vidas cruzadas, al lado de Guy Ecker, que fue su compañero en aquel cañonazo internacional de 1998 titulado La mentira, producido por Carlos Sotomayor (Cadenas de amargura).
Arranque de pasión es una webnovela, planteada en capítulos de más o menos cinco minutos, producida por el mismo Sotomayor, sobre las aventuras de una corredora de autos interpretada precisamente por Kate.
¿Qué tiene de diferente esta webnovela? Nada, solo el hecho de que Kate se puede divertir interpretando a un personaje poco común en el mundo de las telenovelas, pero nada más.
Arranque de pasión es el lugar común del lugar común. Kate es buena, su compañero es malo. Ella se va a enamorar de un chico pobre que, como es pobre, es bueno, y de seguro al rato habrá choques, atentados y cosas por el estilo.
El capítulo uno, que se estrenó el lunes, estuvo equis. El dos, el del martes, terrible. No pasó nada.
Esto es un problema porque Kate, insisto, venía de La reina del sur y porque prestarse para hacer esto no es evolucionar, es retroceder. Mejor se hubiera regresado a Televisa a hacer algo comoAmores verdaderos. Hubiera cobrado más.
¿Ahora entiende cuando le digo que Arranque de pasión me quedó a deber?
Si Kate le iba a entrar a algo así, al menos le hubiera entrado de manera diferente, haciendo denuncia, polémica. Así, no, y menos con esa técnica audiovisual que no es la de internet, es la de la televisión abierta.
Por tanto, Arranque de pasión no se ve como las grandes webseries que se producen en México o en el mundo, se ve como un subproducto pobre de un canal cualquiera.
Además de que yo estoy preocupado porque no me queda claro si después de esto Kate va a poder volver a trabajar con Telemundo, que fue la cadena que creyó en ella para La reina del sur y la única que le hubiera podido ofrecer algo así de grande.
¿Sí me entiende? Ojalá me equivoque pero detecto en esto un problema de televisoras similar a los que luego hay entre los talentos de Televisa y Azteca, sólo que con compañías estadunidenses y a través de la red.
Y si no, igual, aquí no va a pasar nada como no pasó nada con Vidas cruzadas, con No me hallo, con Te presento a Valentín ni con nada que las televisoras convencionales han querido hacer en internet. Este mundo no es para ellas. ¿O sí?
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