Por Economist Intelligence Unit, publicado en La Jornada
Bristol, bromea Chuck Pagano, se encuentra en una “zona desmilitarizada”: a mitad de camino entre Boston y Nueva York, en un territorio compartido por aficionados de los Medias Rojas y de los Yanquis. El deporte es allí un negocio serio; casi el único negocio, de hecho. La ciudad, de 61 mil habitantes, es la sede de ESPN, empresa que se ha convertido en sinónimo de televisión deportiva. Con poca modestia pero ninguna justificación, se anuncia como “el líder mundial en deportes”.
ESPN nació en 1979, cuando la televisión estadunidense era dominada por tres cadenas, ABC, CBS y NBC. “La televisión no era aún televisión de cable”, dice Pagano, jefe de tecnología de ESPN y uno de sus primeros empleados. Su fundador, Bill Rasmussen, deseaba presentar el deporte de Connecticut a la gente de la localidad, pero descubrió un mercado mucho más grande.
Hoy, ESPN presume de 96 millones de suscriptores en EU. Sus emisiones incluyen los juegos de futbol americano profesional de los lunes por la noche y, a través de ABC, las finales de la NBA, que en junio reavivaron una de las rivalidades más viejas del baloncesto, entre los Celtics de Boston y los Lakers de Los Ángeles. Boston ganó; 77 millones lo contemplaron. Sigue leyendo →