Por Denise Dresser, publicado en Proceso
MÉXICO, D.F. (Proceso).- ¿Qué se sentirá ser miembro de un órgano regulador que no cumple con su cometido? ¿Qué se sentirá abdicar en vez de actuar? ¿Cuál será la explicación con la que viven los miembros de la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) y la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel)? ¿Cómo se justifican a sí mismos ante la incapacidad –a lo largo de todo un sexenio– para regular la televisión abierta? Porque el gobierno de Felipe Calderón termina sin haber licitado una tercera cadena de televisión. Sigue leyendo