Por Álvaro Cueva, publicado en Milenio
Hay veces en que digo: ¿cómo le voy a hacer para darle tanta información a la gente?
Están pasando muchas cosas en la televisión. Deje usted las malas, jamás acabaría de escribirle de las buenas.
¿Pero qué sucede?, que cuando le escribo de algo positivo, ¡zaz! ni quién me lea. En cambio, le escribo de algo espantoso y, ¡riájale!, no me acabo el éxito. Sigue leyendo