Por Susana Moscatel, publicado en Milenio
Hay que decirlo, gran parte de la gente que se enteró que Demian Bichir había sido nominado al Oscar lo celebró con todo. Pero enseguida, casi por generación espontánea salieron los amargosos que se quejaron enérgicamente de la situación. ¿Por qué puede molestarle tanto el éxito ajeno a alguien? Va más allá de mi comprensión, pero es tiro por viaje y es, aparentemente, inevitable. Sí, eran esos mismos que decían que Los Bichir eran una mafia que se apoderaba del cine mexicano. ¿Cómo explican esto? ¿Suponen que los miembros de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas fueron maiceados?
¿Y todos esos que piensan que cualquier éxito se debe a la cercanía con el poder? Nada, Demian siempre ha sido de los que cuestiona al gobierno y a las instituciones cuando las cosas están mal. Ha estado abiertamente con la oposición y eso nunca lo ha detenido para hacer sus cosas.
Y es que la verdad de todo es que, como su frase clásica de Sexo, pudor y lágrimas indica es que “Lo suyo, lo suyo, lo suyo … es el trabajo”. Sin miedo a empezar desde abajo otra vez en otra industria. Sin farolear. Sin juego de poder. La verdad es que esta nominación es fruto de una muy, muy buena actuación, de valor y de talento. Sí, tiene buenos representantes en México y el extranjero. Pero si eso no fue suficiente ni para Leonardo DiCaprio no me imagino por qué habría de descalificar a Bichir. Y luego la otra queja: “representa a los mexicanos como nos ven los gringos en la película”, dicen. Como jardineros. Pues sí, hay miles y miles de ellos. Dignos, trabajadores y admirables. Y exactamente así los interpreta el personaje que le valió la nominación a Demian. ¿Qué tiene de malo ello? Yo diría que es para sentirse más que orgullosos.
En cuanto a Lubezki ¿Qué les digo? Un alivio su nominación porque yo había dicho que me comía mi zapato si no aparecía en la terna. Estoy casi convencida de hacer la misma amenaza respecto a su triunfo. Ya lo había dicho y lo repito. El Árbol de la vida es tan hermosa que me hizo llorar por sus imágenes, no por la historia.
¿Qué pasó?
¿Ryan Gosling? Difícil de creer que no lo nominaron (¿dividió su propio voto?). Disney por primera vez en la historia de la premiación no quedó en la categoría de Mejor Película Animada. Los tiempos cambian. ¿Y Fincher como director por La chica del dragón tatuado? ¿Por qué no quisieron darle la décima nominación a Damas en guerra si fueron nueve a Mejor Película? ¿Siguen asustados con que las mujeres seamos buenas para el humor escatológico? ¿Y David Bowie, perdón, Tilda Swinton? Digo, nunca estaremos conformes, pero esas son las que me brincaron a la mente a mí.
La ceremonia
Ya como mero show y a menos que hagan un gran esfuerzo por arruinarla, será mucho mejor que el año pasado. De entrada dos de los actores más hermosos del mundo estarán haciendo bromas y molestándose durante toda la ceremonia. Billy Crystal es un grande y sin duda el perro de El artista tendrá sus grandes momentos. Y bueno, con eso de que lo local nos emociona, y el premio a Mejor Actor es casi hasta el final, supongo que más mexicanos nos quedaremos viendo. Por ahí nos escuchamos. ¡Qué comience la carrera!
Las frases del día
• “Esperamos que Clooney abandone su premio, y como Marcelo le dejó el camino libre a AMLO, él se lo deje a Demian”, Alejandro Bichir, padre de Demian.
• “Estaremos unidos de muchas maneras por el resto de nuestras vidas”
Seal, Sobre su separación con Heidi Klum.