Agenda Pública15dic11

Aquí el monitoreo del programa de análisi sde medios Agenda Pública en el que participaron:

José Carreño (conductor), Gabriela Warkentin (co-conductora) y Javier Tejado (ejecutivo de Televisa).

Clip 1: Presentación con resumen de los temas que se tratarán:

  • Elección de consejeros del IFE
  • Echan abajo la polémica pretensión de supervisar contenidos de programas de opinión.
  • No hay protocolos para la seguridad de los candidatos
  • Críticas al manejo de crisis del gobernador de Guerrero
  • Controvertida recepción a los cambios en el gabinete
  • Críticas de Creel y Cordero a los “acarreados” de Josefina Vázquez Mota para el acto en que registró su candidatura.
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Letras más libres en México

Por Luis Prados, publicado en El País

La libertad de expresión acaba de lograr una trascendente victoria en México. La Corte Suprema falló el pasado 23 de noviembre a favor de la revista Letras Libres en el litigio que ha mantenido durante siete años con el diario La Jornada, tras haber acusado la revista que dirige el historiador liberal Enrique Krauze de complicidad con ETA al principal periódico de la izquierda mexicana en un artículo de opinión publicado en abril de 2004. Sigue leyendo

¿Aristegui a nivel de Laura Bozzo en su cobertura al caso García Ramírez?

Nota: El título de este post es responsabilidad de Regina Santiago, editora de este blog.
Raúl Trejo

He colocado estos comentarios en mi espacio en Facebook. Los reproduzco porque se refieren a un tema inicialmente discutido aquí.

Todos los comentarios, o casi todos, contribuyen a un debate que sigue siendo insuficiente. Por un lado, está el endeble pero necesario lindero entre la vida pública y privada. Estoy de acuerdo en que los personajes públicos tienen una privacía disminuída (un argumento similar, en otro asunto llevó a la Corte, recientemente, a desestimar una famosa queja de La Jornada). Pero disminuída no es inexistente. Si el noticiero de MVS hubiera estado realmente interesado en la trayectoria del Dr. Sergio García Ramírez, podría haber emprendido una auténtica investigación periodística. En vez de ello, le dio espacio por largo rato a una persona cuyos dichos no están confirmados. A consecuencia de ello ha quedado afectada la fama pública de ese profesor universitario y ex funcionario público.

El otro tema, que ha llamado la atención de no pocos participantes en esta discusión, es la denuncia de posibles hechos de violencia familiar. Nadie defiende a los agresores ni a los violentos. Pero el sitio para denunciarlos no es un programa de radio sino el ministerio público. Si la señora que se dice agraviada tenía motivos de queja, lo pertinente hubiera sido que, a tiempo, los presentara ante las autoridades judiciales. ¿Qué sentido tiene que lo haga ahora? Allí hay motivos de suspicacia que el noticiero de MVS tendría que haber considerado.
Nada de eso tomaron en cuenta el noticiero, ni su conductora. La ausencia de contexto, el amplio espacio destinado a versiones no comprobadas, el tono de las acusaciones, nos permitieron recordar otros espacios en los medios que se singularizan por el escarnio hacia las personas y el estruendo. Ese no es el periodismo que requiere la sociedad mexicana. Más aún, resulta difícil considerar que ese es periodismo. Investigar y argumentar: esas son las claves del trabajo de información y deliberación que hace falta. Me parece que en esta ocasión Carmen Aristegui y los editores de su noticiario se equivocaron. Será interesante la postura del Defensor de la Audiencia, el periodista Gerardo Albarrán (que ha anunciado su participación mañana jueves alrededor de las 8.20 en el noticiero de MVS).
Del Código de Ëtica del noticiero matutino de MVS:
“El trabajo profesional deberá privilegiar la consulta de más de una fuente en cada caso”.
“El programa y las personas que en él intervienen se oponen a invadir o perturbar el derecho de los individuos a la vida privada, aún en el caso de ciudadanos con actividad o función pública. Este precepto sólo estará limitado por el grado en el cual la conducta o comportamiento privado de éstos ciudadanos afecte su desempeño público”.