¡Qué ganas de fracasar, caray!
Por Álvaro Cueva, publicado en Milenio
Definitivamente hay canales de televisión a los que les gusta meterse el pie, equivocarse, hacer las cosas mal, como si de lo que se tratara fuera de fracasar, de reportar pérdidas.
¿Y nosotros? Bien, gracias. Que al televidente le vaya mal, que no entienda nada de lo que aparece y desaparece en pantalla, que se pierda, que se vaya.
¿Por qué le estoy escribiendo esto? No, no es por alguno de los muchos casos que tenemos en la televisión nacional sino por algo que se me hace ya la cúspide del no saber manejar la cosas, la triste historia de A&E.
A lo mejor usted ya lo sabe, y si no le cuento, A&E es un importante canal de televisión de paga. Es importante no porque ofrezca las grandes maravillas sino porque en algunos sistemas de cable y antena hay que pagar extra por sintonizarlo.
Adivine qué fue lo que A&E estrenó el domingo pasado. “The killing”. ¿Qué es “The killing”? Una de las series de televisión más exitosas, más importantes y más esperadas del año.
¿Y usted se enteró? ¡Por supuesto que no! A nadie le avisaron nada. Entró como subproducto de cuarta, con casi nada de publicidad.
Esto es imperdonable porque, independientemente de los mil y un valores que hay detrás de esta producción estadunidense famosa por venir de la misma señal que “Mad men” y “The walking dead”, es un proyecto que hay que ver desde el capítulo uno.
Si usted lo agarra en el dos o en el cinco, ni remotamente lo va a entender, no se va a involucrar. ¡Es un desperdicio!
Por si esto no fuera suficiente para reclamarle a A&E, la están pasando doblada a un español neutro como el de las películas viejas que le ponen a uno cuando viaja en autobús.
A diferencia de otras señales como HBO, I.Sat y Moviecity, por mencionar sólo unas cuantas, aquí no hay manera de elegir entre escucharla doblada, en su idioma original y/o mirarla en inglés con subtítulos. ¡Mal! ¡Muy mal!
A pesar de esto, le suplico que busque este título en la guía electrónica de sus sistema de televisión de paga porque es fundamental.
“The killing” es la versión estadunidense de “Forbrydelsen”, una magistral serie de la televisión de Dinamarca que de lo que trata es de que la policía y usted descubran, al mismo tiempo, quién mató a una muchacha.
¿Ahora entiende cuando le digo que es importante que vea el primer capítulo?
Y es que cualquier persona la pudo haber asesinado, desde su propio novio hasta un político que anda haciendo campaña pasando por la más alucinante gama de personajes que usted se pueda imaginar.
A mí me enloquece porque me remite a “Twin Peaks” y a un montón de proyectos similares, incluyendo las dos versiones de la telenovela “¿Dónde está Elisa?”, y porque a pesar de esto, se sostiene y aporta.
Como espectáculo, “The killing” es una de las series más entretenidas que están en este momento en pantalla. Uno la mira y se emociona, se sorprende, se intriga, opina, participa. Es de lo más adictivo que usted se pueda imaginar.
Pero como proyecto de televisión es una revelación. Por un lado, si usted pone en una pantalla “The killing” y en otra, la primera versión, la danesa, va a ver lo mismo.
Hubo un respeto hacia el formato original, sorprendente. Nada de tonterías agregadas como en “Skins”. Si acaso, dos o tres novedades verdaderamente gruesas como en “Shameless”.
Sus actores son puros figurones que usted inmediatamente va a identificar de algunas de las mejores series de los últimos tiempos como “Big love”, “True blood”, “Shattered” y “Battlestar Galactica”.
Y en lo referente a la parte técnica, esto no tiene nombre de tan bueno. Su estética no se parece en nada a ninguna otra cosa que se haya hecho en Estados Unidos. Es como la de “Wallander”, pero corregida y aumentada:
Escenarios amplios, o muy secos, o muy húmedos, o muy iluminados o muy oscuros, poca decoración. Todo el peso lo llevan los actores.
Hasta la música carece de los acordes que normalmente escuchamos en esta clase de emisiones y es precisamente esta ausencia de acordes la que hace que siempre estemos al filo del asiento mordiéndonos las uñas. ¡Sensacional!
Por aquí hubo importantes niveles de audiencia, nominaciones a los Emmy, ¡todo!
¿Pero sabe qué es lo que más le admiro a “The killing”? La construcción emocional de sus capítulos. En un principio parece que uno jamás va a sentir nada ni por la muerta, ni por los investigadores, ni por su familia ni por nadie.
Y de repente, ¡zaz!, todos quedamos atrapados en su historia, en sus misterios y en una larga lista de reflexiones que tienen que ver con la familia, la política, la mujer y la violencia.
Luche por ver “The killing” por A&E. Los directivos de este importante canal de televisión de paga no invirtieron mucho en publicidad, pero eso no significa que este título sea malo. ¡Para nada!
“The killing” es la nueva “Twin Peaks”. ¿Se la piensa perder?