Pobre perro de La academia
Por Susana Moscatel, publicado en Milenio
Primero que nada me tengo que preguntar qué tan armado está este escandalito. Si nos vamos por la costumbre de estos programas, yo diría que por completo. Sin embargo, hay muchos factores que me dejan pensando en más cosas.
Detesto la idea de meterme en intrigas y jueguitos de programas con La academia porque me queda más que claro que con ello cuentan para subir el rating, pero el caso del perro que fue pateado por un niño llamado Emanuel es de franca preocupación. Yo no sé si todo es un show o no, pero algo sí me queda totalmente claro: la devoción y pasión por los animales de Beto Castillo y Lola Cortés es auténtica y demostrada con hechos, una y otra vez. El dolor de su parte es auténtico y aunque se traduzca como un simple escandalito televisivo, es señal de algo mucho más importante: la violencia empieza en casa. En este caso, en la casa de La academia.
Siendo Eduardo Capetillo orgulloso miembro de una familia taurina, me pareció de oscura e irónica risa loca que de él dependiera, en primera instancia, si el niño que lastimó al animal debiera recibir un castigo, aunque la cosa trascendió rápidamente a las ‘autoridades’ de la televisora. Si de maltrato animal se habla, ahí podríamos sacar mucha hebra. Pero la verdad es que Eduardo se comportó a la mejor de las alturas e hizo lo que pudo. Un punto a favor de Eduardo. Y de antología que la misma Pamela Anderson, gran defensora de los derechos de los animales, haya estado presente para condenar el acto (santas casualidades). Lo que sí fue terrible fue dejar que el público decidiera si el tal Emanuel debía ser expulsado o no. Ok, hay reglas, pero no lo tenían que sacar por votos, podían encontrar alguna regla en los extensos contratos de comportamiento que estos niños firman para acabar con su presencia en el show, si eso querían. Ultimadamente lo que más importa no es siempre lo que quiere el público, lo siento mucho. Lo que importa es no hacer el mal. Aunque el público así lo quiera.
¿Si todo el público decide que un asesino es carismático y simpático, no debe recibir un castigo? ¿Hacer daño es digno de perdón por votación? Y luego está el tercer punto: ¿Qué hace ese perrito en la casa? ¿Promoviendo una marca de croquetas? ¿Patear al pobre animalito equivale a lastimar al patrocinador? Será que si recibe un castigo será realmente por eso y no por el acto de violencia. Sé que a muchos no les parece nada grave. Sé que el chavo dice que no le pegó con ganas ni fuerza. Pero también sé que por ahí comienza toda la violencia. Cuidado.
Por cierto
Felicidades a Mónica Castañeda por su temple. Ella es otra gran protectora y amante de los animales y pudo sacar bien adelante su trabajo de conductora y entrevistadora. Yo creo que si a mí me hubiera tocado, me hubiera puesto como Loret de Mola con Kalimba.
¿En serio?
¿Sí viene Britney Spears a La academia?
Las frases del día
Hay mucha gente en el mundo. No tener descendencia es mi contribución a la susteniblidad”
Helen Mirren
Actriz
No diría que soy un buen padre. En realidad soy músico antes que padre”
Sting
Cantante
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