Sub-17: disputa por los héroes


Por José Carreño Carlón, publicado en El Universal

Todavía no votarán en la elección presidencial de dentro de 11 meses y 17 días y el presidente Calderón ya los hizo portadores de su mensaje de cambio que, de acuerdo con él, ya está en marcha en la nación con el logro deportivo de los jóvenes campeones mundiales de menores de 17 años.

“México no va a ser el mismo de antes después de este campeonato”, se precipitó el Presidente al convertir a estos jóvenes en proveedores de alegría, esperanza y confianza para la población, al grado de hacerlos capaces de detonar un cambio en el ánimo nacional y la forma de enfrentar las cosas en el país.

Qué necesidad de asideros debió tener el Presidente para magnificar así los supuestos efectos psicológicos, políticos, laborales, económicos y sociales de esta digna coronación deportiva de nuestros quince y dieciséisañeros.

Pero desbordamientos retóricos de tales magnitudes suelen terminar encogiendo lo que se pretende estirar. Y un glorioso éxito deportivo puede verse reducido a un tanque de oxígeno para un discurso agónico de fin de sexenio y de vísperas electorales.

Y, además, con un riesgo de daño colateral: que los ampliamente reconocidos y queridos chavos de la Sub-17, que son vistos como contendientes en el campo de futbol, vean desgastados su reconocimiento y cariño, una vez percibidos como contendientes en el campo de la política.

Historia de éxito

El problema de fondo es que ni los medios mexicanos -ni sus fuentes, empezando por el Presidente de la República- están entrenados para contar bien una indudable historia de éxito, como lo mostró la romería popular que despertó el lunes el desfile de los campeones por las calles de la Ciudad de México.

Y así, mientras unos se fueron con la rutina automática de la uniformidad patriotera y paternalista que excluye a los sectores modernos de la sociedad, otros lanzaron vacíos lugares comunes comprimidos en l40 caracteres: twits de funcionarios ansiosos por aparecer con los campeones, así sólo fuera en la red.

Pronto aparecieron también los que refunfuñaron bajo el supuesto de que el triunfo y su celebración son instrumentos espurios de distracción de nuestros males. Y allí saltaron quienes se sintieron obligados a responder los refunfuños, y lo hicieron con mensajes tendientes a justificar las genuinas emociones generadas por el triunfo. Finalmente aparecieron los minimalistas que dijeron hallar al fin una buena noticia entre tantas malas, o aceptaron tener algo que festejar, aunque sea esto, al lado de los sobreactuados conductores que invocaban este campeonato como maná caído del cielo para aliviar nuestro abandono de la fortuna.

Despropósitos

De un despropósito a otro, de una a otra desproporción, de pronto, estos brillantes futbolistas adolescentes se están quedando en medio de el fuego cruzado de la disputa por los héroes, o de la lucha entre quienes se proponen degradarlos y quienes tendrían que tomar este campeonato y a estos campeones como activos a cuidar y a reproducir, no a manipular ni a explotar.

Por lo pronto, el Presidente pareció el lunes pronunciarse por la apropiación del sentido épico de una hazaña futbolera juvenil, con la desmedida pretensión de convertirla en proyecto político habilitado de causa nacional.

Pero basta con verles las caras de What? a estos niños mientras el Presidente los montaba en su vagón, para comprobar el desatino de pretender convertir un mérito deportivo casi infantil en una empresa política, a partir de una retórica irreal. No les haría mal a sus estrategas echarle un vistazo al video. Y al editorial del lunes del circunspecto NY Times por los tres mil hits de por vida del capitán de los Yanquis, Derek Jeter. El NYT simplemente le agradece al short stop la precisión de su swing al bat, la fluidez de su fildeo, la intensidad de su concentración y, sobre todo, el gozo en el juego que trasmite en cada partido. ¿Por qué no agradecerles simplemente a nuestros chavos ese gozo y esa concentración?

ver nota original

 

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s