La multa
Por Samuel García, publicado en Milenio
El 15 de abril pasado la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) notificó a la empresa de telefonía celular, Telcel, su resolución mediante la cual le impone una sanción monetaria por más de 11 mil 989 millones de pesos, unos mil millones de dólares a la paridad actual.
Según la resolución, la multa se decidió porque la compañía de Carlos Slim —que posee más de 70 por ciento del mercado local— reincidió en las prácticas monopólicas causando graves daños a la competencia en la telefonía celular y, por lo tanto, elevando las tarifas que pagan por estos servicios los 92 millones de consumidores en el país.
La resolución de la Cofeco es histórica porque nunca antes el organismo antimonopolios del país había impuesto una multa de este monto.
Pero la trascendencia de la resolución va más allá en un país que está dando sus primeros pasos en este campo:
1. INSTITUCIONALIDAD. La decisión —más allá de su destino final— envía un mensaje claro, dentro y fuera de nuestras fronteras, sobre el carácter institucional de las resoluciones de una entidad de regulación de los mercados, alejada de los intereses privados. Por la dimensión de la multa, influencia del regulado y por la conflictiva actual del sector, esta es una señal positiva del Estado mexicano hacia los consumidores, al velar por los intereses públicos; y hacia los inversionistas, al subrayar su compromiso con las reglas establecidas.
2. COMPROMISO. La decisión compromete a la propia Cofeco con la imparcialidad en las resoluciones futuras y que tiene pendientes en casos como el de Iusacel-Televisa y otros más de este calibre que se han acumulado en las últimas semanas a raíz del conflicto suscitado entre las televisoras y Telmex. Iniciado este camino Cofeco tiene la obligación moral —más allá de la legal— de medir con la misma vara a todos los participantes del sector en momentos de alta conflictividad. De hecho éste puede ser el punto de partida para resolver los conflictos recientes.
3. AVISO. La decisión envía una señal clara a otros sectores de la economía que enfrentan una situación similar, con daños y perjuicios equivalentes a los consumidores y que requieren de la aplicación de las leyes vigentes y de la decisión del Estado para salvaguardar los intereses públicos.
4. IMPULSO. La decisión de la Cofeco también puede causar un efecto disuasivo de las resistencias entre algunos legisladores para aprobar una Ley de Competencia Económica funcional y útil para impulsar los beneficios de la competencia y desalentar las prácticas monopólicas en los diversos sectores de la economía.
5. CONTAGIO Y RETO. La decisión también tiene un efecto de contagio a los demás organismos públicos de regulación y supervisión de mercados del país, pero también concientiza la importancia de que éstos desarrollen su labor con las herramientas presupuestales, institucionales, legales y profesionales adecuadas.
La multa impuesta por la Cofeco no es definitiva. Telcel —lo han dicho sus representantes— usará todos los recursos legales a su alcance para eliminarla o reducirla. Será cuestión del poder judicial.
Pero más allá de lo que ocurra en los espacios legales con esta resolución de Cofeco —que esperamos se resuelva a la altura del hecho— su trascendencia es mayúscula por una sencilla razón: Más allá de cualquier consideración, sí es posible que la ley se cumpla en México.
sgarcia@elsemanario.com.mx