Aristegui, niega reunión en casa de Slim, como difunde Impacto

En la mesa de debate de Carmen Aristegui (MVS) con la participación de Sergio Aguayo y Denise Dresser, con la ausencia de Lorenzo Meyer.

Aristegui: Yo quisiera iniciar con un asunto que traigo aquí desde hace varios días, pero que el día de hoy me pareció un exceso que debo comentar por obvias razones.

Tenemos una semana de haber regresado al aire, el viernes cumplimos una semana de haber regresado al aire en Noticias MVS, y por lo que puedo apreciar hay gente que, por alguna razón, no nos quería de regreso, eso me queda claro, no nos quería de regreso; cada quien tendrá sus razones para querer que un espacio como éste mejor desaparezca, cosa que no ha sucedido afortunadamente, pero ha molestado a alguna gente el hecho de que nosotros hayamos podido lograr un acuerdo con MVS para regresar, para revertir una medida absurda, una medida autoritaria tal y como lo dije en el mensaje que emití en Casa Lamm hace algunos días, donde yo expongo ampliamente lo que sucedió, y hemos comentado el asunto de esa manera en una cobertura que amablemente hicieron nuestros colegas de la prensa tanto nacional como internacional.

Pero a alguien no le ha gustado el asunto, esto me queda clarísimo, y ese alguien, por decirlo así en términos genéricos, puede colocar contenidos falsos o dolosos particularmente en una parte de la llamada prensa especializada, en columnas financieras de nuestro país.

He visto con mucho pesar lo que puede suceder en una parte de la llamada prensa especializada, y no generalizo porque hay gente de primera, sin duda, en los periódicos mexicanos haciendo su trabajo, gente muy respetable, Enrique Galván Ochoa por supuesto, nuestro colaborador y columnista del diario La Jornada, Samuel García, Enrique Quintana que son espléndidos, el propio Gabriel Sosa Plata que habla de temas especializados en telecomunicaciones, algunos otros colegas que hacen su trabajo seriamente, pero otros que francamente da una vergüenza enorme saber que son capaces de reproducir incluso parrafadas enteras de lo que les dictan a manera de correas de transmisión de intereses particulares.

No le agrego más porque los que leen la prensa saben quién es quién ahí, y se nota perfectamente quién es quién en la llamada prensa especializada; lamento mucho que nuestros colegas de Impacto, en este caso son una publicación no especializada en términos financieros y económicos, sí políticos, hoy publiquen un asunto que es una mentira del tamaño de una catedral, y estoy segura que mi colega Juan Bustillos, que es el director de Impacto, atenderá a este llamado que le hago para desmentir lo que estoy desmintiendo aquí de lo que publicaron el día de hoy en una columna que se llama “Los Malosos”, que está bueno el título, “Los Malosos”, porque al final de cuentas los malosos pueden colocar hasta cosas mentirosas precisamente frente a los lectores que siguen este tema con interés.

Dice hoy esta columna de Impacto, que yo desmiento de cabo a rabo, no hay un solo dato cierto en esta columna, y lo traigo a colación porque es un fenómeno, es grave que se suministre información a los lectores con tal cantidad de mentiras, entonces estoy segura que Juan Bustillos, que recibió la información de alguien interesado, estará sensible a este llamado, porque quien le informó a Impacto de esto le mintió a Impacto de cabo a rabo, así lo publicó, y yo estoy segura que lo van a corregir como se debe.

Dice la columna: “Reunión de Aristegui y los Vargas en casa de Carlos Slim”. ¡Hágame usted el reverendo favor! Ahí le leo:

“Cuentan los informados -y habría que ver que Impacto sepa quiénes son sus informados, quién le informó a Impacto de esto, quién le suministró esta información a Impacto, que yo insisto, estoy segura que Impacto va a ser sensible para atender mi llamado de clarificar este asunto, pero quien le haya informado a Impacto le mintió a Impacto- dicen los informados que el jueves 17 de febrero, cuatro días antes del regreso de Carmen Aristegui a MVS Radio, hubo una reunión en casa del ingeniero Carlos Slim Helú a la que asistieron los hermanos Vargas, dueños de la cadena de medios, la periodista, su jefa de producción y otro periodista galardonado -que no se especifica-.

“En la reunión se tomaron decisiones importantes -imagínese, yo ahí departiendo con los dueños de la estación, con los dueños del grupo, con Carlos Slim y tomando decisiones importantes. Bueno, mejor lo leo textual para no agregar de mi cosecha- Sigo leyendo.

En la reunión se tomaron decisiones importantes sobre el futuro de la sociedad del Grupo Carso y MVS que involucran frecuencias del espectro radioeléctrico en la banda de 2.5 gigahertz, congeladas por el gobierno federal”.

“Al salir de la reunión, Carmen Aristegui llevaba bajo el brazo un aumento al 250 por ciento de publicidad del Grupo Carso para su programa matutino de radio. Algunos analistas trasnochados del gobierno federal interpretaron la salida de Aristegui, el regreso a la radio y la reunión con Slim como una estrategia de presión al gobierno para descongelar las frecuencias”.

Eso es lo que informa hoy Impacto a sus lectores, y vuelvo a decir, es una mentira del tamaño de una catedral, y quien es capaz de suministrar estas versiones a la prensa, a los columnistas, en este caso miente categóricamente, como algunos otros han mentido también en algunas otras columnas, pero con otros tamaños en lo que corresponde a las versiones.

Así que lo dejo ahí, con la preocupación que me causa el hecho de que se quiere distorsionar la naturaleza y la razón del regreso de Noticias MVS involucrando asuntos, en este caso, que faltan a la verdad de una manera tan grave como los que aquí acabamos de leer así que, un saludo a Impacto, a Juan Bustillos, y que cuiden sus fuentes, porque efectivamente, quienes haya dicho esto les mintió, y ustedes, en consecuencia, le han mentido a sus lectores.

Denise, Sergio, nos habla esto también de un fenómeno que se da, y que tiene que ver con esto que yo he llamado correas de transmisión, de cómo los medios de comunicación en México, en donde hay de todo, hay gente muy respetable, gente muy valiosa, gente que hace su trabajo cotidianamente para informar, pero hay también una lamentable presencia, digámoslo así, de contenidos que responden más a los intereses particulares de las empresas, que fundamentalmente acogen ciertos programas, ciertas columnas, ciertos periodistas, y eso daña seriamente la calidad de la información en este país, o no sé qué piensen.

Dresser: Bueno, me parece absurdo y deshonesto sugerir que algún miembro de esta mesa llegó a un acuerdo con Carlos Slim y que eso fue parte del pacto para el regreso; en lo particular, creo que mi posición frente al ingeniero desde hace cinco o seis años, cuando escribí mi primera columna al respecto, que se llamaba “El verdadero innombrable”, ha sido la misma, ha sido una crítica consistente a la posición dominante que ejerce en el mercado de las telecomunicaciones.

Siempre digo que desde que escribí esa primera columna no ha cambiado nada más que la posición de Carlos Slim en la lista Forbes, no ha cambiado la situación regulatoria, ni de manera importante la situación para los consumidores en el país; creo, como lo argumenté hace cinco o seis años y lo sigo diciendo, que su presencia predominante en el mercado de las telecomunicaciones ejerce un efecto nocivo sobre el crecimiento y desarrollo del país, y lo reiteré el año pasado con esa carta abierta a Carlos Slim, criticando la posición que había asumido en el foro que organizó el Senado “¿Qué hacer para crecer?”, donde el señor Slim argumentó básicamente que, como proveía de empleo, no se le debería regular u obligarlo a competir, y creo que la pregunta que deberíamos estarnos haciendo como país es: ¿cuánto más empleo podríamos crear si estuviéramos creciendo a tasas del nueve 9 o 10%, si no tuviéramos una economía tan oligopolizada?

Y mi posición con respecto a su entrada a la televisión siempre ha sido la misma: creo que no se le debe permitir el ingreso al mercado de la televisión si no cumple primero con las condiciones de su concesión original y con las condiciones para la interconexión, que se traduzcan en una situación más favorable para los consumidores; en el contexto reciente del pleito Televisa-Slim, creo que es un pleito entre monopolistas por el control y mantenimiento de sus feudos particulares ante el pasmo de la autoridad.

Regresando al punto de las correas de transmisión, hace un par de años escribí una columna e hice investigación sobre el tema de los corresponsales bancarios, se acordarán que fue un tema polémico en el Senado en el que intervino Ricardo Salinas Pliego para tratar de obstaculizar una ley que promovería la competencia en el sector bancario a través de esta figura de los corresponsales bancarios.

Me puse a leer las columnas que periodistas financieros habían escrito al respecto, y para mi enorme sorpresa descubrí párrafos idénticos en por lo menos seis o siete columnas de analistas financieros; párrafos idénticos, además, apoyando la posición de Ricardo Salinas Pliego; se veía con mucha claridad que se les había enviado un machote y ni siquiera tuvieron la decencia de reescribir los párrafos, simplemente los copiaron de forma idéntica.

Recuerdo haber resaltado eso en mi columna pensando que iba a llegar alguna sanción, algún escándalo público, pero al parecer así son las cosas en el ámbito de las columnas financieras, o de algunas columnas financieras, esto se vale y no tiene ninguna sanción, el hacer algo tan éticamente cuestionable como es copiar un comunicado de una empresa y asumirlo como una posición personal en el caso de muchos de los analistas financieros del país.

Aristegui: ¿Qué piensas, Sergio, de todo esto?

Aguayo: Mira, quisiera abordarlo desde una perspectiva un poco más amplia, para empezar, debemos reconocer que nuestro gremio se caracteriza por los egos voraces, es decir, somos un gremio en donde se da mucho el canibalismo, de entrada; pero aquí estamos frente a un fenómeno diferente, porque es una expresión, este tipo de columnas, de la supervivencia de la cultura autoritaria, o de los antivalores autoritarios por varios motivos.

Primero, si uno revisa el texto de esta columna, se manera soterrada, está la adoración de la jerarquía. Todo se hace porque el poderoso nos sancionó.

Dresser: O nos pidió un favor.

Aguayo: O nos pidió un favor. Tuvimos, tuviste, y quienes estuvieron ahí, tuvimos que estar en una reunión con Carlos Slim…

Aristegui: ¡En su casa!

Aguayo: En su casa.

Aristegui: ¡Ah, no! Muy bueno.

Aguayo: Para, pues intercambiar favores. Lo cual es propio de la vieja cultura.

Aristegui: Para tomar decisiones importantes sobre el futuro de la sociedad de Grupo Carso.

Aguayo: Después, la veneración del dinero como moneda de cambio en los medios de comunicación.

El acuerdo supuso que tú recibiste o el programa recibió 250 por ciento más de publicidad de Grupo Carso, para que el regreso estuviera aceitado por un monto de dinero, pues 250 por ciento superior.

En ese sentido, columnas como esa y las que aparecieron en las últimas semanas en las cuales se nos denostaba con nombre o apellido, o con insinuaciones con mucha mala leche, de la incapacidad de ser independiente.

Aquí no estamos convocados, porque tú nos invitas y nosotros venimos de manera independiente, asumiendo los costos y los beneficios que tiene contar con esta tribuna, por supuesto. Creo que todos nos damos cuenta que es importante poder transmitir una opinión, pero se descuenta de entrada la posibilidad de que lo hagamos de manera independiente. Y pongo un ejemplo, porque la mala memoria hay que refrescarla, que en el caso he escrito tres columnas defendiéndote, en tus respectivos despidos.

Soy el cronista de tus despidos, cuando saliste de Radio Imagen, cuando te sacaron de W Radio y aquí. Han sido tres columnas las que he publicado. En las dos primeras no nos ligaba ninguna relación profesional.

Ahora sí, por supuesto, sí estamos en una mesa, pero la capacidad de libre albedrío, es decir, de que uno tome decisiones por sí mismos no es reconocida.

Y en ese sentido, en el último de los casos, lo que reflejan estos medios es lo arraigada que sigue estando la cultura autoritaria al interior de los medios que deberían ser los promotores de una cultura democrática y desafortunadamente, algunos de nuestros colegas, no todos, pues no lo hacen.

Aristegui: Pues ahí está el tema. Yo solamente cerraría con nuestra solicitud, precisamente “Impacto”, en particular Impacto porque es la columna en donde se habla con un detalle impresionante de algo que es, como decíamos, una mentira por los cuatro costados.

Así que mucho le vamos a agradecer al colega Juan Bustillos, primero que identifique quién le informa a “Impacto” de estas cosas; quien sabe mejor que nadie quién está suministrando ese tipo de información pues es quién la publicó.

Yo estoy segura que tratándose de una mentira, como lo es, pues lo podrán ellos mismos dilucidar y eventualmente, si así lo consideran pertinente, que tendría interés público, revelar quién es quién suministra este tipo de informaciones que en otros espacios también se han reproducido de otras maneras, pero que en este caso, en la columna de esta mañana, pues está con una amplitud y con un detalle que sí me sorprende enormemente, sobre todo, porque se trata de un hecho absolutamente falso.

Así que estoy segura que Juan Bustillos que es quien dirige esta publicación estará pues atento y sensible a esta solicitud que desde aquí le hago que es la de desmentir esto que hoy ha publicado en su columna llamada “Los malosos”.

9:26

Para escuchar este audio sigue este link que es cortesía de CIAM y GA Comunicación

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