Verificar los hechos, no falsearlos

Otto Granados, La Razón
 
El domingo pasado el columnista Miguel Ángel Granados Chapa anunció la venta de Iusacell a Televisa. Horas después ambas empresas desmintieron categóricamente al periodista y éste, al día siguiente, admitió su error y la “gravedad de este desliz profesional”. Hasta allí los hechos.Pero el episodio es mucho más revelador y aleccionador de la falta de profesionalismo y rigor con que algunos medios y periodistas se conducen. Hay varios aspectos que, a este propósito, deben ser examinados.

El primero es la responsabilidad de los editores del diario donde apareció el dislate. El columnista acepta la mentira en que incurrió por exceso de confianza en “la fuente” —se entiende que fue “una”— que le proporcionó el presunto dato. Es decir, no se tomó la molestia de contrastar, de verificar, de confirmar la información recibida con al menos otra fuente más (en una operación comercial así habría cientos de personas enteradas), pero tampoco sus editores le exigieron que lo hiciera y aprobaron imprimir el texto tal cual. Y al no hacerlo fallaron a una obligación elemental y son, por ende, corresponsables de la falsedad.

Que eso hubiera ocurrido en una mesa de editores o periodistas novatos sería grave pero explicable. En este desaguisado específico, sin embargo, es simplemente inadmisible y penoso.

Los editores bien podrían haber consultado, entre otros, el libro de estilo de El País que en su principio 1.23 señala que los casos delicados, de trascendencia o conflictivos —y vaya que lo son los líos entre las empresas aludidas— “han de ser contrastados por al menos dos fuentes independientes entre sí”, o bien el periodista debió haber checado el asunto con los voceros de las empresas aludidas o con testigos presenciales, así, en plural.

En segundo término, el periodismo que pretenda ser profesional debe superar el latiguillo de la libertad y la independencia. Ahora, además de esos logros ya consolidados, hay que ser rigurosos e innovar, incorporando, por ejemplo, a los llamados “fact-checkers”, es decir, aquellas personas que se encargan de rastrear errores en los textos, verificar los datos y corregirlos a fin de asegurar su exactitud y no darle al público, como pasó con la falsedad de marras, gato por liebre.

La tercera lección es que no basta una disculpa. Se entiende que los medios informan; que la información sirve para perfilar decisiones, y que una mala información produce una mala decisión. ¿Alguien paga las consecuencias de este tremendo error?

Finalmente, el periodista y sus editores, deberían colgar en sus oficinas el sorprendente anuncio que en su bicentenario publicó The Times: para hacer un buen periódico sólo “hay que informar, percibir, planear, explorar, descubrir, investigar, buscar, calcular, desenredar, probar, analizar, edificar, comprobar antecedentes, buscar en las fuentes, evaluar, volver a verificar, sopesar, autentificar, sintetizar, perfilar, ponderar, apreciar, juzgar, reflexionar, predecir, elogiar, aplaudir, deplorar, testificar, avisar, explicar, desmitificar, clarificar, examinar, ilustrar, advertir, aseverar, asombrar, entrevistar, confirmar, corregir y publicar”.

Nada más, ni nada menos.

og1956@gmail.com

Advertisement

8 comentarios hasta ahora

  1. fersilu on

    La nota de Otto Granados me parece sumamente interesante, creo que tiene una postura firme ante los sucesos redactados en el inicio pero también no hace alusión a Granados Chapa como este periodista satanizado por sus errores si no que engloba la situación y habla sobre los editores y el medio en el que fue publicado. me gusta la forma tan elegante con la que afirma que el error cometido es inaceptable para alguien del calibre de Granados Chapa y para el periódico Reforma. Creo que la labor de un periodista es mucho mas complicada de lo que parece, como bien lo menciona Otto al finalizar su nota con la cita del Times, esta es una tarea difícil para cualquiera pero los errores cometido son inaceptables. Hay que ser firmes con el castigo pero ser consiente en que fue un error de juicio y un desliz en su carrera profesional, una disculpa, en mi opinión, basta para remediar la situación.
    -Fernanda Suárez O-

  2. diegocardosom on

    Sumamente profesional la manera de Otto de manifestar la objetividad en este tema. Por un lado, hace explícita su desaprobación del error de Granados Chapa, exponiendo los múltiples puntos en los que fallaron, tanto el periodista, como la empresa (con esto también distribuye la “culpa” y “reparte la harina a los costales correspondientes”.) Es decir, no sólo la regó Granados Chapa.
    Sin embargo, por el otro lado, al enumerar todas las funciones de un periodista en su conclusión… sin quitarle peso a su punto de vista, logra en el lector un poco de “compasión” y entendimiento, y denota que ser periodista tiene “su chiste” y por lo tanto, uno se puede equivocar.

    Diego Cardoso

  3. Mariana Arámburu on

    Creo que es impotrante el punto que toca el artículo respecto a los editores. Es cierto que Granados Chapa no corroboró la información con otras fuentes, pero el haber permitido que se publicara la nora muestra la falta de organización, seriedad y profesionalsimo que puede llegar a tener toda la empresa detrás de sus periodistas.
    No es sólo trabajo del periodista darle buena imagen a la empresa, le corresponde a todos darle un buen funcionamiento.

  4. silvianag on

    Es cierto que la noticia publicada, no solo es culpa de Granados Chapa, como bien dice Otto Granados, los editores tiene la responsabilidad de confirmar, verificar etc. (como se dice en el artículo) la información que se va a publicar.
    Todo lo que se menciona en el artículo es muy cierto, sin embargo creo que es un poco drástico el hecho de decir que tanto Granados Chapa como sus editores deban pegar el anuncio que publicó el Times “para hacer un buen, periódico”, en efecto se cometió uno de los errores básicos ppero a quien más claro le quedó esto fue a Granados Chapa.

  5. Fernanda Santos-Gaona on

    Me pareció muy interesanta la manera en que Otto Granados redactó esta nota, ya que comienza poniéndonos al tanto de la noticia, que fue lo que pasó, quién estuvo involucrado, cuándo, dónde y qué sucedió al respecto con esto.
    Posteriormente nos dio algunas herramientas de lo que un buen escritor o periodista debe tener, y una de ellas muy importante,que es cosultar más fuentes y comparárlas entre sí antes de publicar algo, ya que no debemos dejárnos llevar por lo que escuchamos o leemos, siempre hay que investigar más a fondo acerca de lo que queremos escribir, ya que de lo contrario nos puede suceder lo que al periodista Granados Chapa.

  6. Fernanda Gómez on

    La gran responsabilidad que las figuras del tamaño de Granados Chapa tienen sobre sus hombros es enorme. Alguien tan respetado y valorado como periodísta y que ademas es leido por miles de personas, tiene el deber de informar de manera verz y corroborar su fuentes antes de publicar.

    Si bien el error es grave por parte del galardonado periodista, tambien resulta importante mencionar la responsabilidad del diario en que la nota fue publicada, sobre todo porque es uno de los periodicos de mayor difusión en el pais.

    Otto Grandos hace una buena critica al no sólo informar del hecho, si no tambien el recordarle al lector y a sus colegas la dificil y elaborada tarea de informar y una vez la responsabilidad que esto lleva.

  7. Carla Mondragón on

    Granados Chapa cometió un error que creo otros periodistas han cometido anteriormente. Sin embargo, lo inaceptable es que un periódico tan grande y “profesional” como lo es el Reforma haya permitido que se publicara una nota que no había sido corroborada con más fuentes, cuando además la nota tiene un peso importante. Esto menciona Otto Granados en su artículo, y por lo visto, no es a Granados Chapa al que critica tanto, si no a los editores de este periódico que con dicha profesionalidad hayan permitido este error.
    Me parece una buena crítica y me gusta mucho la cita que utiliza al final del Times. Verdaderamente un error en una nota periodística puede tener graves consecuencias, pero creo que no hay nada más que pueda hacer Granados Chapa en estos momentos mas que pedir una disculpa.

  8. Geraldine Salcedo on

    La manera objetiva de otto Granados de redactar la noticia me parece buena, tiene un buen punto cuando no solamente le atribuye la culpa al periodista sino también a los editores y a los correctores de estilo. Si, sin duda fue un error garrafal y mas aun cuando se trata de un líder de opinión cuyas palabras tienen un gran peso sobre los demás que aun no tienen tanto renombre. Pero lo importante aquí no es reconocer los errores sino arreglarlos, las disculpas ya están dadas y lo único que queda es esperar la reacción ante estas disculpas de parte de los involucrados en este tema tan controversial y serio.


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.