Supuesta compra de Iusacell
Por Enrique Galván, publicado en La Jornada
Sería interesante conocer de qué rancho salió el borrego de la compra de Iusacell por parte de Televisa. Comenzó a corretear por los buzones de algunos columnistas financieros desde diciembre. Era tan desconcertante –mas no imposible– que parecía inocentada del 28 de diciembre. De ser verdadero el rumor, entre otras cosas hubiera disminuido la chamba de los abogados que llevan alrededor de 70 litigios promovidos por el Grupo Salinas contra la licitación 21. Los primeros días de enero no estuvo ningún ejecutivo disponible que admitiera o negara la información, andaban de vacaciones, pero a su regreso un funcionario, en privado, la desmintió. Ayer, tanto el presunto vendedor como el también presunto comprador emitieron un tajante desmentido. ¿En qué consiste la importancia de que Emilio III hubiera comprado Iusacell a Salinas Pliego? Sería otro paso en dirección a ampliar y fortalecer la presencia de Televisa en el mercado. En fin, tal vez nos quedaremos para siempre con la duda: ¿a quién benefició, perjudicó, o todo lo contrario, el borrego?