IMSS
Por F. Bartolomé, publicado en Reforma
Por lo que se ha podido ver hasta ahora, para el Instituto Mexicano del Seguro Social será más complicado licitar su red de comunicaciones virtuales que llevar a cabo el primer trasplante de cerebro. Y es que como se trata de uno de los contratos más grandes a los que puede aspirar una empresa de telecomunicaciones, las presiones están más fuertes que de costumbre.
Eso lo demuestra, claro, la impugnación que hizo la empresa Bestel -propiedad de Televisa- del proceso de ¡prebases! de la licitación, que equivale a pedir tarjeta amarilla al árbitro cuando ni siquiera ha empezado el partido. Y aunque la institución que encabeza Daniel Karam ya logró salvar ese primer obstáculo jurídico, se prevé que no será el último, sino que es más bien el primero de una larga serie. Tan es así que está por verse si el IMSS se avienta a lanzar la convocatoria a esta codiciada licitación en diciembre… o si decide ponerla en convalecencia y esperar hasta enero.