¿Revistas misóginas?
Por Héctor Aguilar Camín, publicado en Milenio
Fernando Escalante se ha puesto a contar el número de colaboradores mujeres de las revistas Letras Libres y Nexos. Me imagino su sonrisa al paso de los números porque nos ha tomado en curva, y en una curva difícil de sortear porque es una curva verdadera.
La curva consiste en que la participación de colaboradoras mujeres en ambas publicaciones es sintomática y acusatoriamente baja.
En el número de septiembre de Letras Libres hay 36 artículos firmados: 29 de hombres y seis de mujeres. No es un número atípico. En la edición de agosto, la proporción se repite: 38 artículos, de los cuales sólo seis de mujeres, En la edición de julio, peor: 44 artículos, sólo siete de mujeres.
En el consejo editorial de Letras Libres hay diez personas. Ninguna mujer. En el directorio completo de la revista hay 31 puestos, sólo cuatro los ocupan mujeres.
Cuando la inspección numérica pasa a la revista Nexos, la cosa parece mejorar, pero no. En el comité editorial de Nexos hay nueve hombres y seis mujeres. En el directorio hay 15 hombres y diez mujeres. Bien.
Pero en el número de septiembre hay 32 artículos firmados: sólo cuatro por mujeres. ¿Y en agosto? 32 hombres y seis mujeres.
Nadie ha decidido estas proporciones intencionalmente. Es precisamente el punto: hay un sesgo masculino inconsciente, el peor de todos.
Vaya en descargo de estas revistas lo que sucede en otras partes. En el diario La Razón, por ejemplo, donde publica sus artículos Fernando Escalante, el directorio tiene 13 nombres, sólo una mujer. En la edición de ayer, martes 28 de septiembre, hubo 13 columnas, dos de mujeres.
Tomo un ejemplar de The New Republic, la revista del 8 de julio pasado. Hay en su índice 14 artículos, dos de mujeres.
Tomo The New Yorker de julio 14: tiene 37 colaboradores, entre artículos e ilustraciones. Sólo seis mujeres.
Mal de muchos consuelo de misóginos. Lo que quiero decir como director de Nexos es que tomo nota de la numeralia de Escalante. Por lo que a mí toca: touché, querido Fernando.
Nos estamos perdiendo en Nexos un territorio enorme de la inteligencia nacional.