Por F. Bartolomé, publicado en Reforma
Nomás faltó que Enrique Peña iniciara la presentación de su Quinto Informe de Gobierno diciendo: “Honorable Cámara de Televisión…”.
Y es que tal y como ha sido la tónica del gobierno mexiquense, la imagen del mandatario tricolor fue lo que más se cuidó en la ceremonia, al grado de que la televisión prácticamente dictó los pasos a seguir en cuanto a logística.
Quizá por eso Peña acudió al Congreso mexiquense nomás de pasadita, pues su discurso ante el pleno duró apenas 11 minutos.
En realidad al gobernador del peinado impecable le tenían preparado un escenario mucho más lucidor, confortable y, sobre todo, seguro.
De ahí que su “mensaje” lo fue a dar al Teatro Morelos, rodeado de los suyos: la plana mayor del PRI nacional, senadores, diputados y cientos de incondicionales que le aplaudieron hasta cuando no hablaba.