Por Alberto Aguilar, publicado en El Universal
Desde que arrancó la actual administración se comenzó a analizar la conveniencia de utilizar el espectro para crear una y hasta dos cadenas nacionales en televisión que abrieran la competencia a Televisa de Emilio Azcárraga y a TV Azteca de Ricardo Salinas Pliego.
El asunto llegó a formar parte de las diversas prioridades a sacar adelante en la agenda del entonces titular de SCT, Luis Téllez.
En el caso de la nueva cadena de televisión la intención era abrir la competencia no sólo de cara al consumidor, sino también en la perspectiva del propio interés del Estado para contar con otra vía de acceso a la ciudadanía.
No es descartable que en estos años el PAN en el ejercicio del poder, añorara el manejo alternativo que durante años tuvo el Estado mexicano en la televisión, antes de la privatización de la otrora Imevisión con Carlos Salinas de Gortari.
Evidentemente la nueva cadena de televisión no quedó en el olvido, pero en el transcurso de este tiempo en vez de licitar nuevas frecuencias para crear una o dos cadenas privadas que realmente acrecentaran la competencia, para la cual más de un empresario ya levantaba la mano, en lo que trabajó la SCT de Juan Molinar es en regresarle al Estado una herramienta en ese medio.
En ese contexto fíjese que todo parece indicar que el gobierno de Felipe Calderón está listo para echar a andar una nueva cadena nacional del televisión del Estado, para lo que utilizará el canal 11 que dirige Fernando Sariñana Márquez, concesión que le pertenece al Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Esta nueva red que iniciaría desde esta semana, será la cereza del pastel a una planeación que se ha realizado con enorme confidencialidad en los últimos años para crear un medio que esté al servicio del presidente y su partido y que debería estar en perfecto funcionamiento antes de las elecciones del 2012.
No es descartable que la programación del Canal 11 sufra una gradual transformación para responder a las necesidades de una red nacional.
Un paso intermedio que no paso inadvertido pero que no tuvo gran cobertura en los medios, fue el de la creación del Organismo Promotor de Medios Audiovisuales que se publicó en el DOF el 31 de marzo pasado.
La aparición de esta entidad sectorizada en Segob que lleva Fernando Gómez Mont también tomó por sorpresa incluso a los especialistas. Su tarea será coordinar las opciones que tiene el Estado para la difusión de sus mensajes, entre ellos por supuesto este fortalecido Canal 11 con su red nacional, el Canal 22 que comanda Jorge Volpi y el propio IMER que dirige Ana Cecilia Terrazas y que dispone de 18 frecuencias.
Es evidente que la administración de Calderón ya tomó la decisión de volver a sectorizar los medios de servicio público en Segob y no en la SEP como se tenía más en el contexto de una visión orientada a la parte social.
El nuevo organismo que cuenta ya con un buen soporte de recursos humanos y técnicos, es conducido por Alejandro Ordoño Pérez, quien colaboraba en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y previamente en el RTC, Banobras y al inicio de su trayectoria profesional en la SHCP en el ámbito de estadísticas.
Es de esperar que el surgimiento de la Red Nacional de Canal 11 genere una fuerte polémica, dado el momento político que se vive en el país y lo útil que podrá resultar para el gobierno actual disponer de una herramienta televisiva que soporte su promoción y la de su partido.
Además más allá de que el países como Canadá, GB, España y Francia en donde el Estado mantiene presencia en la televisión con cargo a los contribuyentes, aquí la nueva estrategia que se ha realizado con absoluto sigilo, constituye sin duda un golpe de timón.