Por Carlos Marín, publicado en Milenio
El comentario de Marcelo Ebrard sobre la puñalada trapera de Andrés Manuel López Obrador con Carlos Puig (y ojo, para quienes creen la patraña del “cerco informativo”: en la W de… ¡Televisa Radio!) merece traducción para entender lo que piensa del traicionero autodestape de su predecesor:
“Cualquier aspiración personal que tengamos debe estar subordinada al objetivo superior, que es competir en el 2012 para cambiar el rumbo de México…” Sigue leyendo