Por Alberto Barranco, publicado en El Universal
De acuerdo a la percepción generalizada, el ex presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, Héctor Osuna, respondía a las consignas de Televisa, es decir estaba coptado por uno de los entes a regular.
El caso es que si hoy se consumara el golpe planeado desde Los Pinos, eligiéndose como nuevo presidente a Mony de Swaan, incondicional del secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, el organismo perdería el último girón que le queda de autonomía, además, naturalmente, de credibilidad. Desde otro ángulo, si la decisión, a contrapelo de las maniobras del poder, se inclinara por el ex director jurídico de la SCT, Gonzalo Martínez Pous, el organismo quería coptado por otro de los entes a regular: la Telefónica México.
Martínez es incondicional del director general de la empresa y ex secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz.
Como lee usted, todos los caminos conducen al escándalo.
El negocio de las telecomunicaciones factura 10 mil millones de dólares al año.