Por Carlos Marín, publicado en Milenio
El sainete declarativo que suscitó ayer la encuesta de salida del Gabinete de Comunicación Estratégica-MILENIO sobre la elección para gobernador en Oaxaca debiera bastar para que el comentarista Lorenzo Meyer haga este lunes lo que, a costa de la cuestionada credibilidad en su honestidad intelectual, no quiso hacer cuando se lo sugerí: disculparse con esta empresa editorial y conmigo. Sigue leyendo