Por Víctor Roura, publicado en El Financiero
La TV lo rige todo, “bocetó” Monsiváis
Hace dos décadas se presentó en el Palacio de Bellas Artes el cantor Juan Gabriel, convirtiendo, de súbito, al INBA en una sucursal de Ocesa, que justo en ese tiempo -en el periodo de apertura pop del salinato- comenzaba a expandir el mercado masivo del entretenimiento. La influencia, por supuesto, de Carlos Monsiváis para montar ese show fue determinante.
Sumisiones culturales
La prensa, en su abrumadora mayo- ría, no quiso ver en ese espectáculo la diáfana sumisión del espectro cultural a los hábitos televisivos. Por una poderosa razón: detrás de la actuación del divo de Juárez estaba nada menos que la aprobación de Monsiváis, a quien nadie se atrevía cuestionar por temor a ser abruptamente descalificado. O ignorado en el medio intelectual. Por el contra- rio: a raíz de esta aparición “cultural” en el coso de Bellas Artes no faltaron los arduos ensayos para tratar de ubicar culturalmente a Juan Gabriel. Aquí y allá, de pronto, el cantor se convirtió en el tema recurrente… a pesar de su generalizada mediana producción discográfica. Sigue leyendo