Perdidos en la desinformación

Por José Carreño Carlón, publicado en El Universal

Mientras algunos medios nos mantienen perdidos en la desinformación por tratar de conservar en la agenda un capítulo informativo diario con noticias inexistentes de la desaparición del Jefe Diego, o por tratar de prolongar la historia de Paulette convirtiendo ahora en heroína a la madre, Lissette, de quien los mismos medios exigían hasta ayer su condena por homicidio, anoche terminó en México el último capítulo de la serie televisiva Lost, ‘Perdidos’, si bien sus espectadores se mantendrán activos e informados, explorando las claves de la serie.

Esto último es lo que sugiere la exigente crítica publicada ayer por el coeditor de Arte del New York Times, Mike Hale. Pero sobre todo, como los personajes de Lost en la isla, los espectadores seguirán buscando, explorando los significados y sentidos de sus entornos cotidianos. Seguirán transfiriendo las situaciones de la serie a las vidas y los comportamientos propios, como lo plantean los estudios sobre los usos que hacemos y las gratificaciones que obtenemos de los productos de medios de comunicación. Usos y gratificaciones, se llama este enfoque de investigación de los medios.

El problema con nuestros medios es que cuando artificialmente le quieren dar continuidad serial a una información, con frecuencia lo hacen a partir de fuentes interesadas en que esa continuidad repercuta en beneficio propio o en daños para sus adversarios. Sus productos no tienen así más uso que el que le dan sus emisores y no proporcionan mayor gratificación que la que pueden obtener unos al ver en dificultades a los otros. O bien, la que se pueden allegar algunas audiencias al vivir catárticamente las miserias de los poderosos, de cualquier bando que sean.

Y mientras los escritores y guionistas de Lost se angustiaban por evitar que el misterio no atentara contra la claridad de los planteamientos y por darle congruencia a los enigmas, incluso al incorporar visiones mitológicas y religiosas, a los guionistas de nuestras fuentes y nuestros medios la congruencia no es algo que les quite el sueño.

Por ejemplo, en el caso de Diego, un día dan por muerto al secuestrado y al otro día lo presentan como actuando o impostando tramposamente su secuestro. Un día sugieren que su infortunio debe atribuirse a oscuros problemas personales, familiares o patrimoniales y otro día lo postulan como activo luminoso de su partido, en espera de su reincorporación para alumbrar nuevas batallas.

Y en el caso de Paulette, la ola de incredulidad e indignación mediática que despertó la supuesta manipulación de las conclusiones del ya ex procurador Bazbaz no se detuvo ante la incongruencia que salta al analizar los posibles móviles de una manipulación. ¿Manipuló Bazbaz las investigaciones para acarrearse esos costos contra él y contra el gobernador, para el regocijo de sus competidores y malquerientes? Porque si se hubiera tratado de obtener ventajas de la manipulación de la investigación, ¿no hubiera sido lógico manipular el expediente para cumplir la expectativa generada, acusando a la madre del homicidio y así obtener los aplausos en vez de los denuestos? ¿O había que pagar estos costos para proteger a la supuesta homicida por supuestos compromisos contraídos con ella y su familia, no obstante que ahora ella se lance –con el aplauso de una prensa que hasta ayer exigía verla en el cadalso– contra el mismo procurador que la habría encubierto?

Son muchos los cabos sueltos de nuestras series noticiosas. Difícil usar estos productos mediáticos u obtener gratificaciones que no sean las de quienes participan en las luchas más previsibles por el poder o las de algunas audiencias que encuentran en estos capítulos material para el desahogo. Difícil también darle continuidad artificial y mantener la atención en historias periodísticas así de elementales. ¿O le agregará algún atractivo a esta serie la irrupción en la pantalla de Gómez Mont, César Nava y diputados locales en el papel de justicieros de la niña Paulette y de su madre desalmada?

Académico

ver nota original

Advertisement

Sin comentarios aún

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.