Joaquín López Dóriga (R. Fórmula) entrevistó a Raúl Plascencia, presidente de la CNDH respecto a sus primeros 100 días al frente de la institución.
Joaquín López Dóriga: Ha cumplido 100 años… 100 días, perdón, como presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, el doctor Raúl Plascencia.
¿Doctor, cómo estás? Muy buenas tardes.
Raúl Plascencia: Joaquín, muy buenas tardes a ti y a todo tu auditorio. Pues ahí andamos trabajando en beneficio de las víctimas en este país.
Joaquín López Dóriga: Estoy viendo que son 100 días en donde el crimen organizado ha cambiado, quizá, la visual o la perspectiva del respeto a los derechos humanos y yo sí comparto la idea de que es el crimen organizado el mayor obstáculo hoy a la libertad de expresión de los periodistas.
Raúl Plascencia: Joaquín, sin duda y comparto la opinión contigo, pero también, permíteme agregar, que es mucho más difícil cuando la impunidad permite que el crimen organizado haga de la suyas.
Joaquín López Dóriga: Bueno, es que la impunidad es el gran motor, la impunidad es el gran motor de los asesinatos de los periodistas, de las desapariciones de las personas, de los secuestros, de los asesinatos, incluso del crimen organizado, la impunidad.
Raúl Plascencia: Efectivamente. Mira, el año pasado que recibimos el mayor número de denuncias por agresiones en contra de periodistas, 79; 12 perdieron la vida y la totalidad tiene una característica: la impunidad, la falta de investigación efectiva, adecuada por parte de la autoridad para dar con los responsables como el mejor mecanismo de prevención del delito.
Joaquín López Dóriga: Vamos a ver, ayer dio a conocer la SIP que en Reynosa, en ocho días, secuestraron a ocho periodistas, asesinaron a uno, liberaron a tres y cuatro permanecen secuestrados.
Raúl Plascencia: Ese es un reflejo…
Joaquín López Dóriga: En quince días.
Raúl Plascencia: …es un reflejo del nivel de inseguridad pública y también de las demandas que tenemos que plantearle a las autoridades encargadas de esta función para que puedan dar resultados que permitan, en buena medida: uno, prevenir ese tipo de ataques y dos, tratar de remediar, en la medida de lo posible, una vez que éstos se han presentado.
Joaquín López Dóriga: ¿Qué opina el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de la presencia del Ejército en el combate al crimen organizado?
Raúl Plascencia: Mira, Joaquín, hay un problema muy serio en materia de seguridad pública en el país, que lo percibe toda la sociedad, en la condición de emergencia, las Policías fueron prácticamente rebasadas por la delincuencia y esto motivó…
Joaquín López Dóriga: Y penetradas.
Raúl Plascencia: Y penetradas, inclusive, esto provocó que tuviera que recurrirse al Ejército para que, en colaboración de la autoridad civil, pueda enfrentarse de una manera adecuada a la delincuencia.
Ya son cerca de tres años con una estrategia de estas características, lo que te puedo decir que observamos es que no ha habido una condición de mejoría en aquellos lugares donde los operativos se han dado por parte del Ejército y el caso de Ciudad Juárez creo que es la mejor referencia de ello…
Joaquín López Dóriga: O la peor.
Raúl Plascencia: O la peor referencia del fracaso en una acción de estas características. Por ello es que no olvidemos que no basta simplemente utilizar la fuerza sino, más bien, la inteligencia y estrategias adecuadas para una delincuencia del siglo XXI, preparada y profesionalizada en los delitos que se están cometiendo.
Joaquín López Dóriga: Lo que pasa es que el Ejército siempre ha estado en el combate al narcotráfico, desde que yo recuerde.
Raúl Plascencia: Sí, ya tiene, por lo menos, unos treinta y cinco años en esta campaña permanente en lucha contra el narcotráfico, pero aquí lo importante es que pueda fomentarse una estrategia de trabajo que no implique una violación de la ley, que no implique una violación de los derechos humanos.
A mí me parece que seguridad pública no debe estar reñida con el respeto a los derechos humanos y por supuesto, no hay justificación alguna para que, so pretexto de combatir un delito, se actúe como delincuentes.
Joaquín López Dóriga: Estoy totalmente de acuerdo, pero, por ejemplo, en el caso de los policías, ¿pues cómo coordinar a dos mil 150 policías municipales que hay, cómo poder…? porque… policías municipales, por ejemplo, en Monterrey, ¿no? pero también hay localidades donde los policías municipales son tres y con un revolver de 1940, para los tres y dos balas, ¿sí?
Raúl Plascencia: Efectivamente, Joaquín. Por ello es que me parece que tiene que pensarse con mucho cuidado también qué le dejamos a cada policía.
Mira, las Policías municipales se han encargado tradicionalmente y esa es su función, de combatir los delitos más pequeñitos, las infracciones, dijéramos, administrativas y luego tenemos Policías un poquito más depuradas, que son las estatales y luego, la gran Policía que, se supone, que debería tener los mayores instrumentos de inteligencia, de investigación y de resultados, como son las Policías federales, pero si estas tres no actúan de manera coordinada, el sistema no funciona, no hay posibilidad alguna para que pueda funcionar en la descoordinación.
Joaquín López Dóriga: Doctor, Plascencia tengo un reporte de Enrique López Ocampo, vamos a escucharlo. Adelante, Enrique.
Enrique López Ocampo, reportero: ¡Qué tal, Joaquín! Buenas tardes. Determina el Pleno de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que la PGR no puede otorgar información a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos si la investigación que lleva acabo la parte judicial obliga a guardar discreción y secrecía. En votación, los ministros decidieron que sólo en algunos casos se le pueden dar algunos datos a la Comisión de Derechos Humanos, pero no se puede violar la secrecía o impedir la investigación de algún caso en particular. Joaquín.
Joaquín López Dóriga: Gracias, Enrique López Ocampo. ¿Algún comentario, doctor Plascencia?
Raúl Plascencia: Joaquín, mira, me parece que este criterio no corresponde a la dinámica de un país como el nuestro en la segunda década del siglo XXI.
La sociedad mexicana está, en todo caso, ante un reclamo de que haya una justicia trasparente e imparcial y sobre todo, que busque resultados adecuados en contra de la delincuencia.
Nosotros tenemos, en la Comisión Nacional, como número uno de quejas a la Procuraduría General de la República y hay casos, Joaquín, que creo que podrán ser muy claros de lo que pasa y la necesidad de que contemos con información.
El caso de las indígenas presas en Querétaro, Jacinta, Alberta, Teresa, acusadas de secuestrar a agentes federales de Investigación, pedimos la información a la PGR, nos niega el acceso a la información, con todo y esa negativa logramos hacernos de elementos de prueba que nos permiten demostrar que todo esto implicó un desvío del sentido de la investigación de los delitos.
De ahí que sea muy importante para poder proteger los derechos de la sociedad, los derechos de las víctimas de los delitos en este país, el poder contar con información de qué está haciendo la Procuraduría ante cada denuncia que se presenta, ¿cómo está trabajando?
¿Cómo es posible que, en muchas ocasiones, víctimas de delito de secuestro señalen abiertamente en donde están los secuestradores, quiénes son y las averiguaciones previas no avancen? Parece que con un criterio restrictivo que busque la secrecía, la opacidad en este tipo de investigaciones, no se ayuda ni a la sociedad, ni tampoco a la justicia.
Joaquín López Dóriga: ¿Por qué habrá fallado así, en el sentido no de errar, sino de fallar, de dar un fallo así la Corte? A lo mejor también es de errar…
Raúl Plascencia: Mira, Joaquín, me parece que había cuatro opiniones de cuatro ministros que iban en sentido contrario. Una opinión más acorde a los estándares internacionales, pero también a las necesidades que tienen las víctimas de los delitos en este país.
Lamentablemente, la decisión que se tomó fue la más, en todo caso, peligrosa para la defensa de los derechos de la sociedad, para la defensa de los derechos de las víctimas y esto pues, evidentemente, tendremos que buscar remediarlo con alguna reforma que promovamos ante el Congreso de la Unión.
Joaquín López Dóriga: Ahora, el fallo ya es inapelable, el de la Corte.
Raúl Plascencia: Sí, ya está… ahora sí que “palo dado, ni Dios lo quita”.
Joaquín López Dóriga: ¿No se está violando algún convenio, algún tratado, perdón, internacional con este fallo de la Corte?
Raúl Plascencia: Mira, Joaquín, te diría que va esta resolución…
Joaquín López Dóriga: Porque esto, ¡vamos!, viola la Constitución, ¿no?
Raúl Plascencia: Sí, en principio, va en contra de lo que establece el Artículo sexto de la Constitución, reformado hace unos cuantos años, que nos obligaba a todos los servidores públicos a rendir cuentas claras ante la sociedad.
Dos, me parece que va en contra de este esquema de justicia oral que se ha estado proponiendo desde hace dos años y que es materia de una reforma a la Constitución y que lo que buscaba es que los servidores públicos vinculados con la justicia, pudieran dar cuentas ante la sociedad respecto de los aciertos pero también, Joaquín, lo más importante, del por qué de los fracasos.
Y por supuesto, que también va en dirección contraria de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de los tratados, particularmente la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que busca que la sociedad conozca de manera clara y concreta cómo está operando su sistema de justicia.
Joaquín López Dóriga: El gobierno de Estados Unidos acaba de dar su informe sobre la situación de los derechos humanos en 194 países, por supuesto, ellos nos incluyen. Le dan un peso a un país que es un violador de derechos humanos, como lo hemos visto, en los penales de Guantánamo, como lo hemos visto en Irak, en Afganistán o los buenos secretos de la CIA, que se convierta ahora en el tutor de la defensa de los derechos humanos en el mundo o no tienen mas que ver una cosa con la otra?
Raúl Plascencia: Joaquín, me parece a mí que debe existir calidad moral y debe haber congruencia también por parte de los que quieran colocarse como grandes juzgadores.
No me parece que deban venir, en todo caso, juicios por parte de gobiernos de otros países sino, más bien, que tendríamos que apelar a lo que establecen los organismos internacionales, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que nos acaba de enviar dos sentencias donde condena al Estado Mexicano, uno, por el tema de la guerra sucia y una indebida investigación…
Joaquín López Dóriga: ¡Ah, claro que sí! Sí, sí, sí, por parte en la liberación de archivos secretos en Estados Unidos…
Raúl Plascencia: Y el segundo, sobre el tema de los feminicidios en Ciudad Juárez, Chihuahua, en donde la justicia tampoco ha llegado y, hoy por hoy, se acumulan un poco más de 500 mujeres que han sido privadas de la vida y que los familiares siguen esperando, después de casi dos décadas, que la justicia llegue a este ciudad.
Joaquín López Dóriga: El otro día presentó su informe ante el Presidente de la República, ¿qué percepción tiene el presidente de los Derechos Humanos de su relación?, porque siempre es muy complicada la relación del presidente, de los Ombudsman con los Presidentes de México.
Raúl Plascencia: Mira, Joaquín, informé yo sólo de 45 días que me correspondieron al año anterior y la respuesta que escuché por parte del Presidente de la República fue la de un compromiso por respetar a la institución, uno; dos, porque se cumplan las Recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y tres, de no tolerar a ningún servidor público en su administración que viole un derecho humano.
Esperemos que esto podamos lograrlo en los hechos, en la realidad, porque creo que sería un elemento fundamental para propiciar un gran desarrollo en el país.
Joaquín López Dóriga: Hace unos días la Secretaría de la Defensa Nacional -estoy hablando con el doctor Raúl Plascencia, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos- la Secretaría de la Defensa Nacional fijó su posición sobre una serie de quejas presentadas ante esta dependencia, por parte de la CNDH.
Raúl Plascencia: Efectivamente, Joaquín, y ahí lo que podría decir yo es que en los últimos años se han quintuplicado las quejas en contra de las Fuerzas Armadas…
Joaquín López Dóriga: Por la presencia en la calle, ¿no?
Raúl Plascencia: Como consecuencia natural de una mayor presencia, de una mayor colaboración con la autoridad civil, hemos tenido una respuesta, hasta ahora, de aceptación y colaboración para tratar de investigar de manera plena y absoluta las violaciones a los derechos humanos.
Lo he dicho y lo seguiré sosteniendo, Joaquín, que no me parece a mí que haya justificación alguna para que, so pretexto de la lucha contra la delincuencia, se violen los derechos humanos y que el Ejército debe estar comprometido, no solamente en los operativos, sino también en la capacitación plena de aquellos servidores públicos que se encuentren colaborando en esta tarea.
Joaquín López Dóriga: Ese es el punto, los soldados, el Ejército, no está capacitado… la Policía Militar y quizá para otro tipo de gestión la misma Policía Militar, no es lo mismo un policía militar que un policía federal, que un policía estatal, que un policía municipal, ¿sí?
Raúl Plascencia: Efectivamente, Joaquín, por eso es muy importante poder establecer una intensa campaña de capacitación de las Fuerzas Armadas, ¿para qué?, para que podamos prevenir las violaciones a los derechos humanos, para que los miembros de las Fuerzas Armadas puedan cumplir con su función en apego y en respeto a lo que establece el marco jurídico.
Joaquín López Dóriga: Ahora, la pregunta ya para terminar, que me llega siempre en los correos, en las llamadas es: la Comisión de los Derechos Humanos sólo defiende los derechos de los delincuentes? Y yo tengo la respuesta, pero yo no soy el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Raúl Plascencia: Joaquín, decirle a todo tu importante auditorio que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos está comprometida con las víctimas de los delitos, con las víctimas del abuso del poder, con las víctimas de la indolencia.
A quien le corresponde defender a los delincuentes son a los defensores públicos, defensores de oficio. Buscaré en estos cinco años de mi administración dejar muy en claro en toda la sociedad, con hechos, que estamos del lado de ellas y del lado, sobre todo, de las víctimas.
Joaquín López Dóriga: Muchas gracias.
Raúl Plascencia: Gracias a ti, Joaquín.
Joaquín López Dóriga: Es el doctor Raúl Plascencia, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en sus primeros 100 días.
Volveremos a hacer otro corte de caja próximamente.
Raúl Plascencia: Gracias, Joaquín, con mucho gusto.
Joaquín López Dóriga: Muchas gracias.