La manipulación informativa es la misma que hace 40 años: Reveles

Por Juan José Flores Nava, publicado en El Financiero

Villa, Sofía Loren y los sandinistas

Son ya unos 40 años de trabajo. Cuatro décadas de cuestionar la verdad ofi- cial; de indagar, confirmar y dar a conocer parte de los abusos, las mentiras, la violencia, el autoritarismo y la barbarie que engendra y reproduce, al parecer sin fin, el poder en México. José Reveles, reportero tenaz de toda la vida, se ha encargado del trigésimo primer volumen de los Cuadernos de EL FINANCIERO.

Villa, Sofía Loren y los sandinistas es el título del volumen en el que José Reveles ofrece una serie de textos que com- baten la desmemoria.

-Las historias de este libro -dice- tienen la intención de dejar un testimonio de los muchos expedientes que aún están abiertos, sin solución. Son sucesos que han ocurrido en el país, que afectan a toda la sociedad, y que no obstante se han quedado, se han olvidado, se han ido enmoheciendo hasta que casi nadie se acuerda de ellos.

Desde los contumaces y cínicos regaños de Gustavo Díaz Ordaz a unos jóvenes reporteros que lo cuestionaban tiempo después de la masacre perpetrada por el ejército en Tlatelolco en 1968 -el propio Reveles uno de aquellos periodistas inquisitivos e increpados-, hasta la represión y cese en épocas panistas de una magistrada del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, como castigo por haber publicado sus opiniones. Desde las mentiras y manipulaciones de Luis Téllez -exsecretario de Comunicaciones y Transportes y actual presidente de la Bolsa Mexicana de Valores- sobre el jet en el que murió al queridísimo de Calderón, Juan Camilo Mouriño, hasta las atrocidades, robos descarados al erario público y la protección oficial y empresarial que gozan hoy más que nunca los hermanos Salinas.

-Ningún caso de los que abordo en el libro ha tenido hasta ahora una solución -dice Reveles.

-¿Hemos vuelto al pasado: al autoritarismo, a la represión, a la tortura para obtener confesiones, a la violencia oficial sin límites y sin sanciones?

-La conclusión de este libro, que no es exhaustivo ni mucho menos antológico, es que la manipulación informativa y la impunidad siguen siendo las mismas que hace 40 años. Tanto, que el crimen más terrible que a diario se comete en México es la impunidad. En la impunidad permanecen los asesinatos de periodistas, los crímenes de la delincuencia organizada, las ejecuciones, los atentados. Están impunes, por ejemplo, los que lanzaron las granadas en Morelia el año pasado. Hay unos hombres presos. Culpables según la PGR. Confesos incluso. Pero no son ellos. Los torturaron y los obligaron a aprenderse de memoria su confesión. Así que los verdaderos culpables siguen libres. Otro caso de impunidad escandaloso es el de los crímenes en Acteal, Chiapas. Los detenidos fueron liberados so pretexto de que no se les aplicó el debido proceso. Pero también te- nemos perdones a destiempo, como el de Manuel Muñoz Rocha, Justo Ceja y Raúl Salinas de Gortari. Hoy no hay nadie preso por el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu. Ya ni hablar de la impunidad de que goza Luis Echeverría.

-Pero en cambio, se dice, hoy parece haber hasta un exceso de libertad de expresión.

-Hubo un momento que algunos llamaron primavera de la libertad de expresión en México. Incluso se puede considerar dentro de este episodio el nacimiento del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) y de los diversos organismos de acceso a la información pública en varios estados. Pero como tantas otras cosas en México, esta situación no pasó de ser una ficción. Hay leyes que promueven la transparencia y otras tantas que protegen la libertad de expresión, pero cada gobernador (cacique feudal) decide qué hacer con ellas. En muchos casos no hay reglas claras. Y cuando las hay, no importa, siempre los poderes políticos o económicos encuentran una manera de saltárselas o darles la vuelta. México es un país de discrecionalidad. Hay leyes, sí, pero existe siempre la posibilidad de engañarlas; así como a quienes debieran vigilar que las leyes se ejecuten. Casos hay muchos. Innumerables. En el libro viene, por ejemplo, el de la magistrada Aurora Cortina González Quijano, reprimida y echada del tribunal del que su padre fuera fundador, por razones de contenidos. Lo cierto es que la removieron en 2002 porque necesitaban el lugar. La vieron como el eslabón más débil. Es la muestra de un poder perfectamente corrompido. El caso ya está en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; y el gobierno mexicano, ni por enterado.

-En el libro, entre otras, hay una lec- ción ejemplar para periodistas: en ocasiones no es necesario hacer largas, tediosas y profundas investigaciones para encontrar las mentiras oficiales. Basta con saber leer bien el boletín oficial. Eso le pasó a usted en el caso del jet en el que viajaba Mouriño.

-Todos los días el reportero se tiene que preguntar cuánto hay de verdad en (o, aún más, si acaso es verdad) lo que dice el discurso oficial. Hasta la nota diaria más simple se puede colocar en esta balanza: “Lo que me dicen las autoridades es tal; ahora veamos cuál es la verdad.” En el caso que mencionas, sólo fue necesario desentrañar lo que decían los documentos que la autoridad nos entregó, que incluso traían sellos de notario como para darle un toque de certeza jurídica inapelable. Pero en el boletín se equivocan hasta en la fecha. En un juicio, basta un error de este tipo para perder el caso. Según la versión oficial, la caja negra del jet no funcionaba. Así que era imposible saber qué fue lo que pasó. Pero yo tuve acceso a la bitácora de arreglos del avión (que ni siquiera había sido consultada por autoridad alguna) y me di cuenta de que la caja negra acababa de ser revisada en talleres de Houston. Por lo tanto, debía estar funcionando perfectamente al momento en que el jet cayó. Entonces, nadie puede creerles su cuento. Desde la Presidencia dijeron: “Investigaremos a fondo las causas del accidente. Caiga quien caiga.” Y ya ves, nadie había pedido un solo papel para conocer la bitácora de reparaciones del avión. La supuesta investigación fue un cuento chino. Tan cuento y tan chino como el de Zhenli Ye Gon.

El libro, con un costo de 50 pesos, puede ser adquirido a partir de hoy mediante un llamado telefónico: 5227-7651, si vive en la ciudad de México; 01800-2015788 y 01800-0156200, si radica en los estados de la República.

ver nota original

Advertisement

1 comentario hasta ahora

  1. ERIK DÁVILA on

    En ocasiones parece redundante abordar la memoria de México, mi país, mismo que me llena de orgullo por su basta diversidad de cultura y tradiciones, sin embargo me da pena pertenecer a un territorio mezclado con suciedad muy apestosa.

    Es cierto que la corrupción y las dobles caras han existido en todo el mundo, pero en México esto es un descaro, ejemplo claro Carlos Salinas, el cual sigue con la calva pulida y una sonrisa que transmite alegría, cabe señalar que hasta yo tendría ese gesto si tuviera el dinero que tiene dicho expresidente.

    Y el problema no es su calva ni la cola que le arrastra sino el miedo que se sigue teniendo como sociedad para levantar la voz y hacer algo, pero es triste saber que los que resguardan la seguridad y el orden general del país son otros más de ese vivió que afecta a la nación.

    Hay memoria de aquellos que han metido goles en mundiales anteriores, hay memoria de los horarios de las novelas y actores que participan en ellas, yo no sé hasta cuándo podrémos percibir un México diferente, hasta cuándo será Luis de Llano el productor de nuevos plásticos comerciales, pero lo que sí sé, es que tengo que ir a la escuela y pasar por una estación del metro en la cual hubo un asesinato y sé que Ebrard está preparando nuevas diversiones para esta ciudad en movimiento, ya tuvimos fotos, árboles de navidad, pistas de hielo, recientemente dinosaurios, yo propongo que este diciembre mande a construir en el zócalo un centro de maquinitas y que a cada habitante del DF le toquen 3 fichitas para poder jugar.

    No estaría mal un juego de memoria en los que cada par se refirieran a:

    La fraudulenta llegada de Calderón

    Las camionetas de la guapa profesora

    El aumento del precio de las tortillas al poco tiempo de que Calderón asumió la presidencia , por cierto nunca bajó el precio ¿lo había prometido o no?

    Las extrañas propiedades del presidente que usaba botas, ah por cierto las mañanas de los hijos de Martha, misma que le gusta secarse con toallas carísimas

    Juanito, los presos de Zacatecas, el pedófilo, el que mató a su esposa, terminar con la lista de tarjetitas estaría difícil eh, pero recordar y proponer sería bueno.


Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.