A Hiriart “el pulso no le tiembla”

Alejandro Sánchez, Excélsior

 

Presentan el libro Algo se desvanece, compilación de vivencias periodísticas.

El escritor Eliseo Alberto aseguró, en la presentación del libro Algo se Desvanece, del columnista de Excélsior, Pablo Hiriart, que la realidad no tiene adjetivos, y que un periodista de raza no puede desconocer las condicionantes que le dan o quitan resonancia a la escritura.

 

“Bien lo sabe Pablo Hiriart, para mí, y sin lugar a dudas, uno de los cronistas más valiosos de la prensa mexicana. O dicho a mi espadachina manera: Un mosquetero que le pega sablazos a las aspas de un molino”.

 

En Algo se Desvanece se recopilan las historias de Hiriart como enviado de prensa a medio mundo, es decir, trabajos periodísticos sobre Irak, China, Ciudad del Vaticano e India, sin dejar fuera crónicas acerca de México.

 

Eliseo Alberto, autor de Esther en alguna parte, dijo que Hiriart no tiene miedo a decir la verdad, aun a riesgo de estar equivocado.

 

“El pulso no le tiembla cuando debe emprender la tarea de narrar lo que ven sus ojos; la pupila tampoco flaquea ante el desolado panorama de una batalla o el reverberante tiempo muerto de la cotidianidad”, señaló el prologuista de esta obra.

 

En la Casa de la Cultura Plaza San Jerónimo, en San Ángel, el libro de ediciones Cal y Arena también fue presentado por el académico José Carreño Carlón y el periodista Rubén Cortés, además de que acudieron amigos del autor.

 

Rubén Cortés indicó que en las 161 páginas de la edición, Pablo Hiriart enseña que no es un reportero que se detiene a observar la realidad y a comunicarla nada más, sino que la traduce y la convierte en un instrumento para pensar, para crear, y para ayudar al lector a, cuando menos, intentar ser mejor cada día.

 

Cortés, quien ha cubierto como reportero conflictos bélicos en Afganistán e Irak, y que escribió el libro Crónicas de Guerra, destacó que el trabajo de Hiriart es una muestra tanto del dominio del estilo informativo como del estilo narrativo, que desde su perspectiva son las dos maneras que hay para elaborar textosperiodísticos.

 

Una gran parte de los periodistas llegan a dominar una de esas formas, casi nunca las dos, estableció.

 

Explicó Cortés que su historia favorita de este compendio fue escrita a 60 kilómetros de Bagdad durante la cuarta semana del mes de abril de 2003 y se titula “Falah Hassan no fue un cobarde”.

 

“Pablo describe, en la intimidad del relato breve, el interior de un blindado iraquí alcanzado por un misil americano. Dentro hay una navaja de rasurar, una cantimplora aplastada, balas sin disparar, un pantalón y unachamarra.

 

“Y una pequeña placa metálica, de esas que los combatientes llevan al cuello como identificación postmortem. Nombre: Falah Hassan. Religión: Musulmán. Tipo de sangre: B positiva. Pero Falah no murió, huyó. Abandonó el combate, que es el peor crimen que pueda cometer un militar, más todavía si su país es invadido.

 

“Sin embargo, con maestría, casi con amor, Pablo nos convence de que Falah no fue un cobarde y de por qué iba a dar la vida por un sátrapa como Saddam Hussein, quien engañó a su gente para que resistiera mientras él preparaba su propia huida. Hay que saber que Pablo se trajo la placa metálica que abandonó Falah, es su trofeo de guerra”, indicó Rubén Cortés.

 

El escritor Eliseo Alberto destacó que el olor de la inteligencia en el periodismo escrito es suma de varias fragancias, no siempre fáciles de mezclar en el frasco de unpárrafo.

 

“El aroma a tierra húmeda del castellano, el picor de una mirada curiosa y la contundencia de una confiable fuente de información… En el centro de todo, reluciente, llamativo, está ese diamante en bruto que nombramos la noticia”, señaló.

 

José Carreño Carlón destacó los 15 reportajes de Pablo Hiriart incluidos en el volumen, al señalar que en su momento fueron noticia, pero que lograron la perdurabilidad, gracias, expresó, a que el periodista logró ir más allá de las preguntas fundamentales del periodismo, es decir, del qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué.

 

El catedrático de la carrera de periodismo en la Universidad Iberoaméricana explicó que cada uno de los reportajes presentados en el libro responde además al “por qué me debe importar lo que leo”.

 

Pero no sólo eso, el maestro señaló que a un periodista como Hiriart se le demanda la historia y el relato con sus precedentes para que el lector sepa a dónde “apunta lo que me está contando”.

 

Hiriart agradeció la compañía de sus amigos y relató parte de cada una de las historias.

 

“Espero que este libro tenga al menos una parte de la capacidad de provocar emociones, de enojo, de sorpresa o de divertir, como a mí me emocionó y me divirtió escribir las crónicas y reportajes que lo componen”, comentó.

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