Monopolios

Por Sergio Sarmiento, Reforma

En el pasado el gobierno mexicano utilizó el monopolio que tenía sobre el papel periódico, a través de PIPSA, para presionar a la prensa independiente. Hoy le toca ese lamentable uso como instrumento de censura a otro monopolio gubernamental, la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.

El problema fundamental de los monopolios es que no permiten otras opciones a los usuarios de sus servicios y productos. Si las tarifas son altas, si los servicios son malos, el cliente de cualquier manera debe aceptarlos. Quienes viven en países como el nuestro en que no sólo se permiten, sino se promueven los monopolios, saben que las consecuencias para la sociedad pueden ser desastrosas.

En el caso de los medios de comunicación, los monopolios pueden ser y han sido usados con frecuencia como armas de censura. Durante décadas, el monopolio que el gobierno tenía sobre el papel periódico fue empleado para amenazar a aquellos periódicos o revistas que se atrevían a ser demasiado críticos del sistema. En los años setenta, durante el sexenio de José López Portillo, PIPSA recortó el papel que le entregaba a El Norte de Monterrey como una manera de castigarlo por sus posiciones editoriales. Si bien la censura terminó después de algún tiempo, la amenaza de la censura a través del papel no terminó sino hasta que se abolió el monopolio de PIPSA.

Hoy el Reforma de la Ciudad de México está viviendo una situación similar. El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), que detenta el contrato colectivo de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, monopolio de la electricidad en el centro de la República, ha emprendido una campaña en contra del diario. Lo ha acusado de no pagar sus facturas de electricidad, por lo que el periódico ha publicado las copias de las facturas y de los pagos que certifican que no se ha dejado de cubrir ninguna cuenta. Pero Luz y Fuerza del Centro, al parecer por presiones del sindicato, ha optado también por aprovechar su posición monopólica y unirse a las amenazas contra el periódico.

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